El protocolo Giza impulsa mercados financieros guiados por agentes que trascienden las limitaciones cognitivas humanas. A diferencia de la automatización básica, los agentes autónomos de Giza analizan continuamente condiciones entre protocolos, ejecutan estrategias complejas y se adaptan a los cambios del mercado manteniendo siempre la soberanía completa del usuario.
El protocolo transforma la finanza descentralizada (DeFi) mediante tres innovaciones clave: una capa de abstracción semántica que estandariza las interacciones entre protocolos, un marco de autorización de agentes para una gestión detallada de permisos y una red de ejecución descentralizada asegurada por el staking de tokens GIZA.
Ya procesando millones en volumen a través de miles de agentes activos, Giza representa la evolución de las finanzas donde la intención humana y la inteligencia algorítmica convergen para desbloquear una accesibilidad, personalización y eficiencia del capital sin precedentes.