Estamos en una misión para integrar a más de 1.800 millones de musulmanes en la financiación digital sin comprometer sus valores y fe. La moneda islámica es la moneda nativa de HAQQ, una cadena de bloques ética, escalable e interoperable construida sobre un mecanismo de prueba de participación (Proof-of-Stake) con finalidad rápida.