La FSC revierte la prohibición de 9 años con un límite de inversión del 5%
La Comisión de Servicios Financieros (FSC) de Corea del Sur ha revertido oficialmente una prohibición de nueve años sobre el comercio de criptomonedas corporativas, impuesta por primera vez en 2017 para frenar la especulación minorista desenfrenada. Bajo las nuevas directrices, aproximadamente 3.500 organizaciones, incluidas empresas que cotizan en bolsa y firmas de inversión profesionales registradas, podrán invertir en activos digitales. Este movimiento es un componente clave de la "Estrategia de Crecimiento Económico 2026" del gobierno, que también incluye planes para la legislación sobre stablecoins y fondos cotizados en bolsa (ETF) de criptomonedas al contado.
El nuevo marco impone controles estrictos para mitigar el riesgo. Las asignaciones corporativas a cripto están limitadas al 5% del capital social anual de una empresa. Además, las inversiones están restringidas a las 20 principales criptomonedas por capitalización de mercado que se negocian en las cinco principales bolsas reguladas de Corea del Sur. Esta medida canaliza los fondos institucionales hacia activos altamente líquidos como Bitcoin y Ether, al tiempo que excluye miles de tokens más pequeños y volátiles.
Un marco cauteloso posiciona a Corea por detrás de los centros globales
Se espera que la reintroducción de capital institucional mejore la liquidez del mercado y reduzca los diferenciales de oferta y demanda con el tiempo. Sin embargo, el estricto límite de inversión del 5% significa que es poco probable que se produzcan grandes entradas de capital de las tesorerías corporativas a corto plazo, lo que sugiere un impacto gradual en el mercado. Este enfoque conservador está diseñado para evitar que los balances corporativos absorban una volatilidad excesiva y para gestionar el riesgo sistémico a medida que los reguladores adquieren experiencia con la actividad cripto institucional.
La política de Corea del Sur contrasta marcadamente con otros mercados financieros importantes. Jurisdicciones como Estados Unidos, Japón y Hong Kong no imponen límites porcentuales específicos a las tenencias corporativas de criptomonedas. En cambio, se basan en la gobernanza corporativa existente, las normas contables y los marcos de licencia integrales para gestionar el riesgo. La decisión de la FSC de implementar un límite estricto señala una clara prioridad de estabilidad financiera sobre un crecimiento rápido y no regulado, posicionando al país como un participante más cauteloso en el panorama global de activos digitales.
Directrices finales esperadas para principios de 2026
La FSC tiene previsto publicar la versión final de estas directrices en enero o febrero de 2026, y su implementación se coordinará con la Ley Básica de Activos Digitales más amplia a finales de ese mismo año. Si el calendario legislativo avanza según lo previsto, el comercio de criptomonedas corporativas podría comenzar antes de finales de 2026. Se anticipa que esta medida impulsará el desarrollo de productos de activos digitales nacionales, incluidos servicios de custodia y notas estructuradas, a medida que las instituciones financieras construyan la infraestructura para satisfacer la nueva demanda corporativa. Se espera que los grupos de la industria presionen para obtener límites de inversión más altos una vez que el marco inicial demuestre ser estable y efectivo.