Setenta y una aplicaciones móviles chinas, incluidos los mini-programas de WeChat de Pop Mart y Sephora, están bajo escrutinio por recolectar y utilizar ilegalmente información personal, continuando una represión regulatoria de varios años en el sector tecnológico del país que ha puesto nerviosos a los inversores.
Los hallazgos se detallaron en un informe de la cadena estatal CCTV, que sirve como canal clave para comunicar las prioridades oficiales del gobierno. Tras la publicación del informe, las acciones de Pop Mart International Group Ltd. (09992.HK) cayeron un 3,43%, y el volumen de ventas en corto de la acción alcanzó los 654,77 millones de dólares.
Según el informe de CCTV, 17 de las aplicaciones, incluidas las del popular fabricante de juguetes y del minorista de cosméticos, no instaron de manera destacada a los usuarios a leer sus políticas de privacidad. En su lugar, las aplicaciones buscaron el consentimiento del usuario a través de métodos no explícitos, como tener marcada por defecto la aceptación de los términos de privacidad.
Esta última acción es consistente con una campaña más amplia de las autoridades chinas para frenar el comportamiento anticompetitivo y las violaciones de la privacidad de los datos. En 2025, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado (SAMR) manejó el 86% de sus casos antimonopolio en 30 días, lo que indica un compromiso con la aplicación rápida, según una alerta para clientes de Gibson Dunn. El regulador ha centrado cada vez más su escrutinio en las plataformas en línea, que se han vuelto integrales para la economía china.
Un patrón de ejecución
El informe de CCTV es el ejemplo más reciente de la mayor supervisión sobre las empresas tecnológicas orientadas al consumidor en China. El entorno regulatorio ha estado evolucionando, con agencias como la SAMR tomando una postura proactiva para garantizar la competencia leal y proteger los datos de los consumidores.
Esta presión regulatoria sostenida tiene profundas implicaciones para las empresas que operan en China. Las compañías ahora navegan por un paisaje complejo donde el cumplimiento estricto de las leyes antimonopolio y de privacidad de datos es crítico para la supervivencia. La investigación sobre las 71 aplicaciones sugiere que los reguladores están examinando de cerca cómo se obtiene el consentimiento del usuario, yendo más allá de las comprobaciones superficiales para examinar la experiencia real del usuario. Para empresas como Pop Mart, que ya enfrentan rebajas de calificación de analistas debido a preocupaciones sobre las ganancias, estos vientos en contra regulatorios añaden otra capa de incertidumbre para el inversor.
La represión se extiende más allá de la privacidad de los datos. Las autoridades chinas también han estado involucradas en el desmantelamiento de operaciones de ciberdelincuencia a gran escala. Funcionarios del Reino Unido sancionaron recientemente el mercado en línea Xinbi Guarantee, una plataforma de criptomonedas de 20.000 millones de dólares vinculada a operaciones de estafa en el sudeste asiático, destacando la escala global de las redes financieras ilícitas que los reguladores están tratando de interrumpir.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.