Arm Holdings Plc presentará sus resultados del cuarto trimestre el miércoles mientras se orienta hacia la producción de sus propios chips para centros de datos, un movimiento que ha disparado su valoración incluso cuando los ingresos materiales de la nueva iniciativa aún están a años de distancia.
"Los resultados validan nuestra estrategia de IA", afirmó Rene Haas, director ejecutivo de Arm, sobre el nuevo rumbo de la empresa.
Los analistas esperan que Arm informe un beneficio ajustado de 58 centavos por acción sobre unas ventas de 1.500 millones de dólares, un aumento del 19 por ciento respecto al año anterior. Las acciones de la compañía han subido un 90 por ciento desde el inicio del año, lo que ha elevado su relación precio-beneficio futuro a 93, en comparación con el 21 del índice S&P 500. Las ganancias se han visto impulsadas por un repunte generalizado de las acciones de semiconductores y el plan de Arm de competir directamente con clientes como Intel y AMD.
El cambio estratégico se centra en el nuevo Arm AGI CPU, un chip para centros de datos que se utilizará en servidores con los aceleradores de IA personalizados de Meta Platforms. Si bien la empresa proyecta que el nuevo chip generará 15.000 millones de dólares en ventas para el año fiscal 2031, no espera un impacto financiero material hasta el año fiscal 2028.
La nueva estrategia
Históricamente, Arm ha licenciado su arquitectura de conjunto de instrucciones y diseños de chips a gigantes tecnológicos como Apple, Nvidia y Google, dominando el mercado de dispositivos móviles. Ahora, su arquitectura de bajo consumo está ganando terreno en los centros de datos, desafiando la arquitectura x86 de Intel y AMD. Los tres principales proveedores de la nube (Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud) ofrecen ahora CPUs personalizadas basadas en Arm.
El paso a la venta directa de chips es un cambio fundamental en el modelo de negocio de Arm. UBS elevó recientemente su precio objetivo para Arm de 175 a 245 dólares, citando el crecimiento de la "IA agéntica" como catalizador. El banco pronostica que el mercado de CPUs para servidores se quintuplicará hasta alcanzar los 170.000 millones de dólares para 2030, y se proyecta que la cuota de mercado de Arm alcance del 40 al 45 por ciento, frente al 15 por ciento estimado en 2025.
La alta valoración y la naturaleza a largo plazo de la estrategia de la CPU AGI ejercen una presión significativa sobre el próximo informe de resultados y las previsiones. El rendimiento reciente de las acciones sugiere que los inversores están descontando una ejecución impecable y una expansión masiva del mercado de servidores de IA.
El aumento de las previsiones indica que la dirección espera que la demanda de IA se acelere. Los inversores estarán atentos a la llamada de resultados del cuarto trimestre para conocer los márgenes por segmento actualizados.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.