Bank of America ha pivotado su estrategia de activos digitales para mantener exclusivamente Bitcoin, tras revelar el 24 de mayo que ha liquidado todas sus posiciones en Ethereum y Solana. El movimiento del segundo banco más grande de la nación se produce mientras el Bitcoin cotizaba cerca de los 77.260 dólares.
"Esta acción podría desencadenar una divergencia en el mercado, con capital fluyendo potencialmente desde las principales altcoins hacia el Bitcoin", afirmó la divulgación del banco. La consolidación refuerza la narrativa del Bitcoin como un activo macro, haciéndolo potencialmente más atractivo para otras instituciones conservadoras mientras genera presión de venta para Ethereum y Solana.
El cambio estratégico ocurre en un entorno de aversión al riesgo donde el aumento de los rendimientos del Tesoro de EE. UU. y la inflación persistente están presionando a los activos de riesgo. El rendimiento de la nota del Tesoro a 10 años de referencia subió al 4,62 por ciento esta semana, su nivel más alto desde 2007, haciendo que las inversiones de menor riesgo sean más atractivas. Según datos de CoinGecko, el volumen de negociación de 24 horas de Bitcoin se situó en 35.400 millones de dólares a las 14:00 UTC.
Esta rotación hacia Bitcoin sugiere que algunos grandes actores financieros están comenzando a tratar el activo como una cobertura macro primaria, distinta del mercado de altcoins más amplio y volátil. El próximo nivel de resistencia clave para Bitcoin se ve en 80.000 dólares, con un soporte establecido cerca de la marca de 75.500 dólares.
Un refugio seguro dentro de los activos digitales
El alejamiento de Bank of America de Ethereum y Solana se produce en un contexto de ansiedad generalizada en el mercado. Los índices bursátiles de EE. UU. cayeron durante tres días consecutivos esta semana, y los inversores están descontando una mayor probabilidad de un aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal para combatir la inflación, que está siendo impulsada en parte por los precios del petróleo más altos relacionados con el conflicto entre EE. UU. e Irán.
En este contexto, la decisión del banco se interpreta como una huida hacia la seguridad relativa dentro de la clase de activos criptográficos. Si bien el Bitcoin ha bajado desde sus máximos históricos, su red establecida y su escasez percibida lo convierten en una tenencia preferida para las instituciones reacias al riesgo en comparación con las altcoins, que a menudo están vinculadas a ecosistemas de DeFi y contratos inteligentes menos probados. El movimiento podría incitar a otros gestores de activos a reevaluar sus propias asignaciones de criptomonedas, aumentando potencialmente el dominio del mercado de Bitcoin, que actualmente se sitúa en el 52,1%.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.