El Banco de Inglaterra (BoE) está reexaminando al menos dos pilares clave de sus regulaciones propuestas para las stablecoins respaldadas por esterlinas después de que los actores del sector advirtieran que el borrador inicial no era comercialmente viable, afirmó la subgobernadora Sarah Breeden.
"Estamos estudiando alternativas", dijo Breeden en una entrevista con el Financial Times, reconociendo que el banco central había recibido comentarios significativos de que sus propuestas podrían sofocar la innovación en lugar de fomentar un mercado competitivo en el Reino Unido.
Las dos áreas bajo revisión son el requisito de que un emisor de stablecoins sea una entidad corporativa única e independiente y las estrictas reglas que rigen la composición de los activos que respaldan las monedas. Las firmas financieras argumentaron que las reglas de estructura corporativa eran demasiado rígidas, mientras que los requisitos de activos eran más conservadores que los de las stablecoins respaldadas por bonos del Tesoro de EE. UU., lo que limitaba los rendimientos potenciales y los casos de uso.
Este giro potencial es crítico para la ambición del Reino Unido de convertirse en un centro criptográfico global, señalando una voluntad de crear un entorno regulatorio pragmático. El movimiento se produce mientras los organismos internacionales luchan por crear estándares globales, un proceso que el gobernador del BoE, Andrew Bailey, ha descrito como una posible "lucha" con la administración de EE. UU., que se ha mostrado interesada en promover las stablecoins respaldadas por el dólar.
## Las preocupaciones del sector moldean la política
Los comentarios destacaron una desconexión potencial entre el objetivo del banco central de garantizar la estabilidad financiera y las realidades comerciales de dirigir un negocio de stablecoins. Algunos consideraron que las propuestas iniciales creaban un marco tan seguro que impediría que cualquier stablecoin respaldada por esterlinas se lanzara o compitiera eficazmente contra gigantes establecidos denominados en dólares como USDC o Tether (USDT).
Al reconsiderar las reglas, el BoE señala que se está tomando en serio las preocupaciones del sector. El objetivo es llegar a un marco final que pueda prevenir el tipo de riesgos sistémicos vistos con los fracasos de stablecoins pasadas y permitir que se desarrolle un mercado funcional e innovador dentro del Reino Unido.
## Un acto de equilibrio regulatorio global
El camino regulatorio del Reino Unido para las stablecoins está siendo observado de cerca en el escenario internacional. La Unión Europea ya ha implementado su regulación integral de Mercados de Criptoactivos (MiCA), estableciendo un listón alto para la protección del consumidor y los requisitos del emisor. En contraste, Estados Unidos ha adoptado un enfoque más fragmentado, aunque la promoción de stablecoins respaldadas por la deuda pública de EE. UU. sigue siendo una prioridad.
La voluntad del BoE de ajustar su postura refleja el delicado equilibrio que los reguladores deben alcanzar. Un marco demasiado laxo conlleva riesgos de inestabilidad financiera, mientras que uno demasiado estricto podría empujar la innovación y el capital a otras jurisdicciones. Los tokens respaldados por activos existentes, como PAX Gold (PAXG) respaldado por oro, que actualmente cotiza alrededor de 4,648 dólares, ya operan en un mercado global de miles de millones de dólares, ilustrando la complejidad de regular activos digitales vinculados a materias primas del mundo real. Las reglas finales del Reino Unido serán un indicador clave de dónde espera posicionarse Londres en el cambiante panorama global de activos digitales.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.