Bitcoin cayó un 24% en el primer trimestre de 2026, cerrando el periodo en aproximadamente 58.950$, en lo que supone el peor trimestre de apertura para el activo digital desde 2018. El descenso sigue a un fuerte rally el año anterior, y los analistas señalan una corrección cíclica en lugar de un cambio fundamental en la convicción a largo plazo.
"Este tipo de detracción es consistente con las correcciones de mitad de ciclo que hemos visto en mercados alcistas anteriores", afirmó Alex Thorne, Jefe de Investigación de Galaxy Digital, en una nota a clientes. "Aunque el sentimiento a corto plazo se ha agriado, la tesis de adopción a largo plazo permanece intacta". Los datos de precios de CoinGecko confirmaron el rendimiento trimestral a fecha de 1 de abril a las 00:00 UTC.
La caída del precio vino acompañada de una actividad significativa en el mercado de derivados. Los datos de Coinglass muestran que se liquidaron más de 12.000 millones de dólares en posiciones largas en los principales exchanges durante el trimestre. El interés abierto en los futuros perpetuos se mantuvo elevado, pero las tasas de financiación (funding rates) se tornaron negativas durante periodos prolongados en marzo, indicando un sesgo bajista entre los operadores. Los ETF de Bitcoin al contado registraron una salida neta de 1.600 millones de dólares en el trimestre.
La corrección ha puesto el foco en un nivel técnico clave para el segundo trimestre. Los operadores vigilan ahora la marca de los 52.000$, que corresponde al precio realizado de los tenedores a corto plazo, como una zona crítica de soporte potencial. Un fallo al mantener este nivel podría abrir la puerta a un retroceso más profundo hacia el rango de los 48.000$, mientras que la resistencia se mantiene firme cerca de los 69.000$.
El trimestre bajista para Bitcoin se produjo en medio de un fortalecimiento del Índice del Dólar estadounidense (DXY), que subió más de un 3% en el mismo periodo, creando vientos en contra para los activos de riesgo. El rendimiento de Bitcoin también fue más débil que el de Ethereum, la segunda criptomoneda más grande, que experimentó una caída más moderada del 15% en el primer trimestre, en parte debido a la anticipación en torno a su próxima actualización de red.
A pesar de la pérdida trimestral, muchos participantes del mercado consideran que la consolidación es saludable. Permite eliminar los excesos del mercado y proporciona una base más sólida para posibles ganancias futuras. El próximo gran catalizador en el horizonte es la reunión de la Reserva Federal en mayo, que proporcionará más pistas sobre el camino de la política monetaria y su probable impacto en activos como Bitcoin.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.