Una fuerte caída del 28 por ciento en el beneficio operativo del primer trimestre de China Overseas Land & Investment Ltd. (00688.HK) no logró desanimar a los inversores, quienes impulsaron las acciones de la promotora casi un 9 por ciento, en una señal de cambio de sentimiento hacia el maltrecho sector inmobiliario de la nación.
La paradójica reacción del mercado, donde la debilidad de los fundamentos estimuló un fuerte repunte, sugiere que los inversores podrían haber descontado una recesión más severa. Los resultados, aunque deficientes, fueron vistos por algunos como una señal de que lo peor podría haber pasado para las grandes promotoras vinculadas al Estado que han sobrevivido a la crisis crediticia de varios años que provocó impagos en rivales más pequeños.
El beneficio operativo de China Overseas para el trimestre finalizado en marzo de 2026 cayó un 27,5 por ciento interanual hasta los 4.110 millones de RMB, según anunció la empresa. Los ingresos se mantuvieron prácticamente planos, con un ligero aumento del 0,8 por ciento hasta los 37.040 millones de RMB. A pesar de la contracción de los beneficios, las acciones de la compañía que cotizan en Hong Kong subieron un 8,9 por ciento, reflejando un optimismo tentativo más amplio que ha visto al mercado de valores de China mostrar signos de tocar fondo tras años de bajo rendimiento.
El repunte es menos un veredicto sobre el desempeño de China Overseas y más una apuesta por una recuperación sistémica del sector inmobiliario, que sigue siendo el principal lastre para la segunda economía más grande del mundo. La pregunta clave para el mercado es si las medidas de apoyo gubernamentales y la estabilización de los precios de la vivienda pueden traducirse en una recuperación sostenible de los beneficios para las promotoras, o si se trata meramente de un respiro temporal.
Un panorama económico divergente
Las dificultades de la promotora contrastan fuertemente con el desempeño de otros gigantes respaldados por el Estado en diferentes sectores. CNOOC Limited (00883.HK), el productor de energía estatal, informó un sólido comienzo de año con un aumento de la producción neta del 8,6 por ciento y un crecimiento del beneficio neto del 7,1 por ciento en el primer trimestre, según un comunicado de prensa de la compañía. Esta divergencia resalta la naturaleza desigual de la economía china, donde sectores estratégicos como la energía prosperan mientras el mercado inmobiliario sigue atravesando un ajuste doloroso.
Apostando por un suelo
Tras cinco años de bajo rendimiento impulsados por los problemas del sector inmobiliario y las medidas regulatorias, los inversores están empezando a reconsiderar la renta variable china. El objetivo de crecimiento del PIB del 5 por ciento fijado por el gobierno para 2025, respaldado por una expansión del 4,5 por ciento al cierre del año pasado, ha aliviado los temores de un aterrizaje forzoso. Esto ha llevado a los inversores a buscar puntos de entrada, con varios fondos cotizados (ETF) que ofrecen diferentes formas de apostar por un posible rebote. Vehículos como el iShares MSCI China ETF (MCHI) ofrecen una exposición amplia, mientras que otros como el iShares China Large-Cap ETF (FXI) se centran en grandes empresas vinculadas al Estado, que muchos consideran apuestas más seguras durante la fase de recuperación. El repunte de las acciones de China Overseas sugiere una creciente disposición a asumir riesgos con la creencia de que el apoyo político acabará estabilizando el mercado inmobiliario.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.