China Vanke Co. ha propuesto extender el vencimiento de dos bonos denominados en yuanes por un año, la última señal de estrés de liquidez para una promotora con respaldo estatal que alguna vez fue considerada entre las más sólidas del país. La medida profundiza las preocupaciones sobre la viabilidad del sector inmobiliario de China, que sigue luchando contra la caída de los precios y la creciente deuda.
Según un informe de Bloomberg, el plan involucra un bono de 2.000 millones de yuanes que vence el 24 de julio y un bono de 700 millones de yuanes que vence el 26 de julio. "Los términos serán consistentes con los planes de extensión recientes para otros bonos de la compañía", afirma el informe, haciendo referencia a una extensión similar para un bono que vencía el 12 de mayo y que fue aprobada por los acreedores.
Bajo la propuesta, Vanke reembolsaría el 40% del capital por adelantado y extendería el saldo restante. La noticia hizo que las acciones de la compañía que cotizan en Hong Kong cayeran un 1,49% hasta los 2,64 HKD. Esta necesidad repetida de extensiones resalta la lucha de la promotora por generar un flujo de caja suficiente mientras la crisis inmobiliaria de China se prolonga, evitando el impago inmediato pero reforzando una perspectiva negativa para el sector.
La solicitud de Vanke no es un evento aislado sino un síntoma de una crisis sistémica. Toda la industria está atrapada en una severa recesión que los analistas han denominado "japonización": un ciclo de caída de los precios de los activos, deuda inflada y crecimiento económico lento. Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas mostraron que la inversión inmobiliaria en China cayó un 13,7% en los primeros cuatro meses del año, una aceleración respecto a la caída del 11,2% en el primer trimestre.
Un mar de deuda
El núcleo del problema es una acumulación de deuda sin precedentes. Según el análisis de los datos oficiales, la carga total de la deuda de China (incluidos los préstamos del gobierno, las empresas y los hogares) se ha disparado hacia el 300% de su PIB. El sector corporativo es el principal impulsor de este riesgo. Un informe de diciembre de 2025 de la Reserva Federal de Dallas señaló la creciente evidencia de "préstamos zombis", donde los bancos refinancian préstamos incobrables a empresas no rentables, y la proporción de activos en manos de tales "empresas zombis" aumentó del 5% al 16% entre 2018 y 2024.
Para las promotoras inmobiliarias, la situación es particularmente desesperada. Los fondos recaudados por las promotoras cayeron un 18,4% en los primeros cuatro meses del año, según Reuters, lo que hace casi imposible refinanciar las obligaciones que vencen sin buscar extensiones. Esta crisis de liquidez es una consecuencia directa del colapso del mercado de la vivienda que comenzó en 2021, con el inicio de nuevas construcciones desplomándose un 22,0% en el último período del informe. La lucha de Vanke, por lo tanto, refleja una batalla por la supervivencia en toda la industria.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.