Los principales líderes de China han señalado un cambio significativo en la política económica, alejándose del estímulo de base amplia hacia un apoyo específico para la tecnología y la infraestructura, mientras continúan gestionando los riesgos en el sector inmobiliario. Las nuevas directrices surgieron de la reunión del Politburó del Partido Comunista el 28 de abril, que enfatizó el crecimiento de calidad sobre la mera cantidad después de que la economía mostrara una fuerte expansión del 5,0% en el primer trimestre.
"El gobierno es consciente de las dificultades que enfrenta la economía", dijo Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management. Señaló que si bien el crecimiento del T1 fue sólido, el impulso podría desacelerarse, y la resiliencia de las exportaciones de China será un factor clave a observar para el futuro apoyo de las políticas.
La reunión del Politburó, encabezada por el presidente Xi Jinping, reconoció el "fuerte comienzo" del año, pero señaló que la base para el crecimiento "aún necesita consolidarse más". En respuesta, el liderazgo esbozó una estrategia múltiple que incluye el desarrollo de un plan de acción "IA+", la aceleración de la inversión en "seis redes", como nuevas redes eléctricas e infraestructura de datos, y la adopción de medidas para "estabilizar el mercado inmobiliario".
Este giro sugiere que Pekín está priorizando objetivos estratégicos a largo plazo, como la autosuficiencia tecnológica y la seguridad energética, sobre las medidas de estímulo a corto plazo. El llamado a "promover la autosuficiencia científica y tecnológica" y mejorar la "seguridad de la energía y los recursos" refleja una respuesta a un panorama geopolítico complejo y a las incertidumbres externas, como lo destacó la reciente agitación en los mercados energéticos mundiales. El enfoque en las "seis redes" es una directiva clara para fortalecer la columna vertebral de la economía, con énfasis en proyectos que puedan formar "cargas de trabajo físicas" rápidamente.
Gestión de riesgos, mejora del consumo
Junto con el impulso a la tecnología y la infraestructura, el liderazgo sigue centrado en la gestión de los riesgos de larga data. La reunión pidió un enfoque "ordenado" para desactivar los riesgos de la deuda de los gobiernos locales y un esfuerzo continuo para estabilizar el mercado inmobiliario. El lenguaje utilizado sugiere un enfoque en la prevención del riesgo sistémico en lugar de un rescate a gran escala. Para el sector inmobiliario, la mención de la "renovación urbana" apunta a una estrategia de optimización de la oferta en lugar de simplemente impulsar toda la construcción.
Por el lado de la demanda, el Politburó señaló el deseo de ir más allá de los bienes básicos. La reunión pidió ampliar la oferta de "bienes y servicios de alta calidad para promover mejoras en el consumo". Esto, combinado con un plan para expandir y mejorar la industria de servicios, indica un esfuerzo estratégico para impulsar la demanda interna atendiendo a una base de consumidores más sofisticada. El gobierno ha fijado el objetivo a largo plazo de que la industria de servicios alcance una escala total de 100 billones de yuanes para 2030.
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