China está acelerando su desarrollo de la computación cuántica: una empresa de Pekín ha alcanzado el hito de los 10.000 cúbits y otra firma respaldada por el Estado informa de una tasa de producción nacional superior al 80 por ciento para su máquina "Origin Wukong", intensificando la carrera global frente a actores establecidos como Google e IBM.
"Hemos logrado una tasa de producción nacional superior al 80%, con los componentes principales totalmente bajo nuestro propio control y propiedad intelectual", afirmó Kong Weicheng, jefe del equipo de desarrollo de hardware de "Origin Wukong", en una reciente visita a los medios.
En abril, Liangyi Wanxiang, con sede en Pekín, capturó 10.064 átomos mediante una nueva técnica de pinzas ópticas, un paso crucial hacia la construcción de un ordenador cuántico a gran escala y tolerante a fallos. La empresa anunció que tiene previsto lanzar su primera máquina comercial en la primavera de 2027. Mientras tanto, el superordenador de 72 cúbits "Origin Wukong", desarrollado por Origin Quantum, depende ahora casi por completo de piezas de fabricación propia, desde sus chips cuánticos hasta los sistemas críticos de refrigeración criogénica necesarios para operar cerca del cero absoluto.
Este impulso hacia la autosuficiencia reduce la dependencia de China de la tecnología occidental y la posiciona como un futuro proveedor clave en el sector cuántico de alto nivel. La estrategia incluye la expansión internacional, con el socio de la empresa conjunta de Origin Quantum, Quantum Labs, planeando fabricar ordenadores cuánticos completos en Málaga, España, a partir del próximo año. Este movimiento desafía directamente la cadena de suministro existente dominada por los gigantes tecnológicos estadounidenses y busca establecer una base en el mercado europeo.
Un avance técnico de doble vertiente
El progreso de China avanza en múltiples frentes técnicos. El conjunto de más de 10.000 átomos de Liangyi Wanxiang representa un logro significativo en el enfoque de átomos neutros para la computación cuántica. Este método es uno de los varios que compiten por crear procesadores cuánticos estables y escalables.
Por el contrario, la máquina "Origin Wukong" es un ordenador cuántico superconductor, una tecnología más madura que persiguen Google e IBM. Origin Quantum, una escisión de la prestigiosa Academia China de Ciencias (CAS), ha logrado una integración vertical, produciendo no solo los chips cuánticos, sino también los refrigeradores de dilución y los equipos de prueba. Esta capacidad integral, con una cadena de suministro nacional del 80%, es una ventaja estratégica que la protege de posibles sanciones tecnológicas.
Ambiciones globales y aplicaciones
Las ambiciones cuánticas del país no se limitan a sus fronteras. El plan para construir una fábrica de ordenadores cuánticos en Málaga, anunciado por el presidente de Quantum Labs, Javier Romero, marca un paso significativo. La instalación se encargará de todo, desde la producción de chips hasta el ensamblaje final, creando lo que Romero llamó "toda la cadena de valor" en Europa. Quantum Labs es una empresa conjunta entre un fondo de inversión español y Origin Quantum.
Estas capacidades de computación se dirigen a diversas aplicaciones industriales. Las empresas destacaron casos de uso en ciberseguridad, finanzas, descubrimiento de nuevos materiales y medicina. Origin Quantum ya ha desarrollado un sistema de imagen médica basado en tecnología cuántica junto con Neusoft, el cual ha sido aprobado por la agencia de medicamentos de China, sugiriendo una vía tangible desde la investigación de laboratorio hasta los productos comerciales. Este enfoque en aplicaciones del mundo real podría acelerar la adopción y proporcionar un retorno crucial sobre la inmensa inversión necesaria para la investigación cuántica.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.