Morgan Stanley recortó su precio objetivo para Chinasoft International en un 61%, citando riesgos para el negocio principal de la empresa debido a las herramientas de programación de inteligencia artificial que están remodelando el panorama del desarrollo de software. El banco rebajó la calificación de la acción que cotiza en Hong Kong de Igual ponderación a Infraponderar.
Los analistas del banco señalaron que los ingresos principales de externalización de TI de Chinasoft están bajo presión porque sus clientes más importantes están experimentando una compresión de márgenes debido a la adopción de la IA. Esto refleja una tendencia más amplia de "deflación liderada por la IA", un término utilizado por Kotak Institutional Equities para describir cómo las ganancias de productividad impulsadas por la IA se trasladan a los clientes, presionando los ingresos de los proveedores.
La rebaja refleja una perspectiva marcadamente bajista, con Morgan Stanley reduciendo su precio objetivo a 2,6 HKD desde 6,6 HKD. El banco también redujo sus pronósticos de ingresos para 2026, 2027 y 2028 en un 16,7%, 17,3% y 13,3%, respectivamente. De manera más drástica, las previsiones de beneficio neto normalizado se redujeron en un 70,5% para 2026, un 52% para 2027 y un 26,3% para 2028.
Este movimiento resalta la creciente división entre los ganadores y perdedores de la IA en el sector tecnológico. Si bien la dirección de Chinasoft proyectó un crecimiento del 70% en los ingresos relacionados con la IA para 2026, su negocio tradicional no relacionado con la IA todavía representa más del 80% de las ventas totales, lo que la expone a un riesgo disruptivo significativo. Esto contrasta con firmas como Ingram Micro y ExlService Holdings, que han visto subir sus acciones tras reportar un fuerte crecimiento en plataformas nativas de IA y servicios basados en datos.
La rebaja sirve como advertencia para la industria tradicional de servicios de TI, donde los modelos de negocio están siendo desafiados fundamentalmente por las crecientes capacidades de la IA. Aunque el impacto a largo plazo está por verse, los inversores se están volviendo más selectivos, recompensando a las empresas que integran con éxito la IA en sus operaciones principales y penalizando a aquellas que, como Chinasoft, se perciben como vulnerables a la disrupción.
La fuerte reducción de las previsiones sugiere que Morgan Stanley ve un declive estructural en la rentabilidad de Chinasoft, no solo una caída cíclica. El próximo catalizador para la acción será la respuesta de la empresa al desafío de la IA y si puede acelerar su transición fuera de su negocio tradicional.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.