Las acciones europeas cerraron mixtas el martes, con el DAX 30 de Alemania cayendo un 0,64% hasta los 24.977,34 puntos, mientras los operadores esperaban las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra esta semana.
El descenso llevó al DAX por debajo del nivel psicológicamente importante de los 25.000 puntos, un umbral que ha servido como soporte clave en las recientes operaciones. El CAC 40 de Francia cedió un 0,30%, mientras que el FTSE MIB de Italia tuvo un rendimiento inferior con una caída del 1,18%, arrastrado por un descenso del 1,03% en su índice bancario. Rompiendo la tendencia regional, el FTSE 100 del Reino Unido ganó un 0,23%, respaldado por su mayor ponderación en sectores defensivos.
La caída más pronunciada de Italia generó preocupaciones sobre la dinámica de la deuda soberana en la periferia de la eurozona, y el sector bancario soportó la peor parte de las ventas. La divergencia entre el Reino Unido y los mercados europeos continentales puso de manifiesto la diferente exposición a los sectores sensibles a las tasas de interés antes de la decisión de tasas del BoE el jueves y la conclusión de la reunión de dos días de la Fed el miércoles.
Los operadores descuentan una alta probabilidad de que la Fed mantenga las tasas estables en el rango del 5,25% al 5,50%, mientras que el BoE enfrenta un camino más incierto, ya que la inflación del Reino Unido se mantiene por encima del objetivo del 2%. El resultado de ambas reuniones marcará la pauta para las acciones europeas de cara a la segunda mitad del año, y la capacidad del DAX para recuperar el nivel de los 25.000 puntos servirá como señal técnica clave para la dirección a corto plazo.
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