El índice de apetito por el riesgo de Goldman Sachs para las acciones estadounidenses ha superado el 1.2, el nivel más alto desde 2021, lo que refleja un sentimiento de riesgo elevado incluso mientras la firma mantiene una perspectiva alcista a 12 meses.
El índice de apetito por el riesgo de Goldman Sachs para las acciones estadounidenses subió por encima de 1.2, el nivel más alto desde 2021, mostrando un sentimiento de riesgo elevado y el potencial de una corrección en un mercado fuertemente concentrado en acciones tecnológicas.
"Dado que nuestro escenario macroeconómico base sigue siendo constructivo y nos beneficiamos de un sólido crecimiento de las ganancias impulsado por el gasto en inteligencia artificial, mantenemos nuestra postura de sobreponderación en renta variable a 12 meses y buscaríamos comprar en las caídas en los próximos meses", dijo Christian Mueller-Glissmann, analista de Goldman Sachs.
El índice que supera el 1.2 marca la lectura más alta desde 2021, un período que precedió a una corrección significativa del mercado. El pico anterior en el apetito por el riesgo ocurrió cuando la Reserva Federal comenzó a virar hacia una política monetaria más restrictiva, lo que eventualmente desencadenó una rotación de las acciones de crecimiento. Goldman advirtió que la lectura elevada actual incrementa la probabilidad de una corrección, particularmente dada la concentración de capital en acciones tecnológicas.
El escenario base de la firma asume que la inflación estadounidense se normalizará y que el Estrecho de Ormuz se reabrirá, creando un entorno macroeconómico más favorable. Una resolución de las tensiones en Oriente Medio reduciría la incertidumbre sobre los precios de la energía y eliminaría un lastre clave para las bolsas globales.
La advertencia llega en un momento en que los mercados de renta variable han repuntado gracias al optimismo en la inteligencia artificial, con el capital concentrado en un grupo reducido de empresas tecnológicas de mega capitalización. Una corrección desde los niveles actuales podría afectar de manera desproporcionada a esos valores, que han impulsado la mayor parte de las ganancias del mercado. La recomendación de comprar en las caídas de Goldman sugiere que cualquier retroceso sería temporal, aunque el momento y la magnitud siguen siendo inciertos.
La concentración tecnológica eleva el riesgo de corrección
La concentración de capital en acciones tecnológicas ha sido un rasgo definitorio del reciente repunte. El llamado grupo de los Siete Magníficos de empresas tecnológicas de mega capitalización ha representado una parte desproporcionada de las ganancias a nivel del índice, creando lo que algunos estrategas describen como un mercado de dos niveles. La advertencia de Goldman sugiere que este liderazgo estrecho hace que el mercado sea vulnerable a reversiones bruscas si el sentimiento cambia.
El escenario base del banco, no obstante, sigue siendo constructivo. Goldman espera que la inflación estadounidense continúe su senda de normalización, lo que respaldaría el ciclo de recortes de tipos de la Reserva Federal. La reapertura del Estrecho de Ormuz — un punto crítico para el suministro mundial de petróleo — aliviaría las presiones sobre los precios de la energía y reduciría la incertidumbre geopolítica, respaldando aún más a las bolsas.
Perspectiva alcista más amplia
La recomendación de Goldman de comprar en las caídas se alinea con su postura alcista más amplia sobre la renta variable global. La firma elevó recientemente su objetivo a 12 meses para el STOXX 600, citando ganancias resilientes en los mercados europeos. También mejoró la calificación de las acciones de Taiwán y Corea del Sur, señalando una creciente oleada alcista en Asia impulsada por la demanda de semiconductores y la inversión relacionada con la IA.
El optimismo transversal del banco refleja la visión de que el ciclo de ganancias impulsado por la IA aún se encuentra en sus primeras etapas, con el gasto de capital en centros de datos e infraestructura de IA continuando su aceleración. Se espera que este gasto respalde el crecimiento de los ingresos en las cadenas de suministro tecnológicas a nivel mundial, desde los diseñadores de chips estadounidenses hasta los fabricantes asiáticos de semiconductores.
El mensaje dual de Goldman — una advertencia de corrección a corto plazo combinada con una recomendación alcista a largo plazo — refleja la tensión entre un posicionamiento elevado y un contexto macroeconómico aún favorable. Para los inversores, la pregunta clave es si cualquier retroceso será una oportunidad de compra, como sugiere Goldman, o el inicio de una rotación más profunda.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.