Grupo Aeroportuario del Pacífico, operador de 12 aeropuertos en México, inició un proceso para crear un nuevo fideicomiso de inversión en infraestructura que buscará financiar un plan de gastos de capital de 40,000 millones de pesos mediante la monetización de una participación minoritaria en sus concesiones principales.
"La inversión realizada por FIBRA GAP en los aeropuertos representará una fuente adicional de fondos para invertir en infraestructura aeroportuaria", señaló la compañía en su anuncio oficial, marcando un giro estratégico en la forma en que financia su crecimiento.
El plan, que forma parte del Programa Maestro de Desarrollo para 2026-2029, tiene como objetivo un aumento del 60 por ciento en el espacio de las terminales, una expansión del 35 por ciento en los puntos de inspección y un incremento del 25 por ciento en las posiciones de estacionamiento de aeronaves en toda su red. La inyección de capital también financiará un aumento del 10 por ciento en la infraestructura de lado aire.
La creación de la FIBRA GAP permite al grupo aeroportuario acceder a los mercados de capitales para el financiamiento de infraestructura sin diluir a los accionistas a nivel de la controladora, estableciendo potencialmente un nuevo referente de valuación para los activos aeroportuarios privatizados en América Latina, al tiempo que complementa sus estrategias actuales de financiamiento mediante deuda utilizadas desde 2015.
Liberando el valor de los activos
La decisión de establecer una FIBRA —un vehículo de inversión mexicano análogo a un Real Estate Investment Trust (REIT) en los EE. UU.— es una maniobra financiera significativa para Grupo Aeroportuario del Pacífico (NYSE: PAC). Al vender una participación minoritaria de sus 12 concesiones aeroportuarias al fideicomiso, la compañía puede atraer a una clase diferente de inversionistas: aquellos que buscan flujos de efectivo estables y de largo plazo provenientes de activos de infraestructura, que a menudo cotizan con una prima.
Los 40,000 millones de pesos (aproximadamente $2,400 millones de dólares) destinados al Programa Maestro de Desarrollo 2026-2029 representan una mejora sustancial para centros turísticos y de negocios críticos. La compañía opera aeropuertos en ciudades principales como Guadalajara y Tijuana, y destinos turísticos clave como Puerto Vallarta y Los Cabos. Estas inversiones están diseñadas para impulsar la capacidad y la eficiencia, contribuyendo al desarrollo económico mediante la creación de empleos y efectos multiplicadores en la inversión regional.
Un modelo de financiamiento híbrido
Esta estrategia no reemplaza, sino que mejora la estructura de financiamiento existente de GAP. La compañía ha utilizado emisiones de títulos de deuda desde 2015 y ve a la FIBRA como una fuente complementaria de capital. Este enfoque híbrido proporciona una mayor flexibilidad financiera, permitiendo a la empresa optimizar su costo de capital al recurrir tanto a los mercados de deuda como de capital según lo permitan las condiciones.
El éxito de FIBRA GAP podría allanar el camino para que otros operadores de infraestructura en México y en toda América Latina adopten modelos similares. Al separar la propiedad de los activos de las operaciones en un vehículo que cotiza en bolsa, las empresas pueden realizar el valor subyacente de su infraestructura, financiar proyectos de capital a gran escala y mantener el control operativo. Los inversionistas, a su vez, obtienen exposición directa al desempeño de estos activos específicos. La cartera de GAP también incluye operaciones en dos aeropuertos en Jamaica, aunque la FIBRA se centra en sus 12 concesiones mexicanas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.