Las acciones de Hong Kong cayeron bruscamente en las operaciones de la mañana, con el índice Hang Seng Tech desplomándose un 2,08% al descanso del mediodía, mientras que el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses y una venta masiva de acciones tecnológicas globales amargaron el sentimiento de los inversores. El índice Hang Seng bajó un 1,35%.
Los operadores señalaron varios catalizadores extranjeros para las ventas, principalmente un desplome en las acciones tecnológicas de EE. UU. que hizo caer al Nasdaq durante la noche. Esto se vio agravado por una caída en los bonos globales, que elevó el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años hasta el 4,62%, su nivel más alto desde el año pasado.
La presión sobre las acciones de Hong Kong refleja un sentimiento de aversión al riesgo más amplio en los mercados asiáticos. Las preocupaciones sobre la inflación persistente, exacerbadas por los precios del petróleo que subieron por encima de los 110 dólares por barril debido a las tensiones geopolíticas, han alejado a los inversores de los activos sensibles al crecimiento, como las acciones tecnológicas.
La fuerte caída en los principales índices de Hong Kong resalta la vulnerabilidad del mercado a las presiones macroeconómicas globales. El continuo aumento de los costes de endeudamiento y la posibilidad de una inflación sostenida podrían provocar nuevas ventas y afectar al flujo de capital hacia los mercados de la región.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.