El optimismo excesivo en torno a las ganancias corporativas ha precedido históricamente a las caídas del mercado, y el ciclo actual de ganancias muestra todas las señales de ese patrón, según el veterano de Wall Street Jim Paulsen.
El rally del S&P 500 a niveles récord este año ha sido impulsado por expectativas de ganancias cada vez más alcistas, y los analistas proyectan un crecimiento de ganancias de dos dígitos por tercer trimestre consecutivo. Ese optimismo puede ser la mayor vulnerabilidad del mercado, dijo Paulsen en un comentario publicado el viernes.
"El optimismo sobre las ganancias corporativas a menudo precede a una caída", dijo Jim Paulsen, veterano de Wall Street y ex estratega jefe de inversiones. "Cuando todos ya están descontando la perfección, no hay más lugar a donde ir que hacia abajo".
La advertencia llega cuando el S&P 500 cotiza a aproximadamente 22 veces las ganancias futuras, muy por encima de su promedio de 18 veces de los últimos 10 años, según datos de FactSet. El múltiplo elevado deja a las acciones expuestas a cualquier decepción durante la próxima temporada de resultados, que comienza a mediados de julio con los informes de los grandes bancos.
La Trampa de las Expectativas de Ganancias
Las estimaciones del consenso prevén que las empresas del S&P 500 reporten un crecimiento de ganancias del 11% en el segundo trimestre, seguido del 12% en el tercer trimestre y del 14% en el cuarto trimestre, según datos recopilados por Bloomberg. Esa trayectoria supone un aterrizaje económico suave —sin recesión, sin escalada arancelaria y sin errores de política de la Reserva Federal.
El riesgo, argumentó Paulsen, es que cualquier desviación de ese escenario perfecto podría desencadenar un fuerte ajuste de precios. La historia respalda la preocupación: en cada uno de los últimos tres ciclos en los que las estimaciones de ganancias futuras alcanzaron los niveles actuales, el S&P 500 posteriormente cayó al menos un 10% en un plazo de seis meses.
Los datos a nivel sectorial muestran que el optimismo está concentrado. Las acciones de tecnología y servicios de comunicación, que juntas representan aproximadamente el 40% de la capitalización de mercado del S&P 500, cotizan a múltiplos P/E forward superiores a 28 veces. Los títulos de consumo discrecional no se quedan atrás, con 26 veces. En contraste, la energía y los servicios públicos cotizan a 14 y 17 veces, respectivamente, lo que sugiere que el optimismo está lejos de ser generalizado.
Qué Podría Romper el Hechizo
La llamada contraria de Paulsen llega en un momento en que varios catalizadores podrían poner a prueba la narrativa de las ganancias. La próxima decisión de tasas de la Reserva Federal el 30 de julio será seguida de cerca, y los futuros descuentan una probabilidad del 65% de un recorte de un cuarto de punto. Una postura restrictiva (hawkish) presionaría a los títulos de crecimiento de alto múltiplo que han liderado el rally.
La política comercial añade otra capa de incertidumbre. La revisión arancelaria de la administración Biden, que se espera concluya en agosto, podría aumentar los costos para las corporaciones multinacionales y comprimir los márgenes en los sectores de consumo e industrial.
El rendimiento del Tesoro a 10 años, que ha oscilado entre el 4,1% y el 4,5% durante el último mes, también merece atención. Un movimiento sostenido por encima del 4,5% aumentaría la tasa de descuento aplicada a las ganancias futuras, comprimiendo las valoraciones en todos los sectores.
Si Paulsen tiene razón y el optimismo sobre las ganancias se ha excedido, la rotación de acciones de crecimiento de alto múltiplo hacia sectores defensivos podría acelerarse. Eso marcaría un cambio del rally impulsado por el impulso que ha definido la primera mitad de 2026, con implicaciones para el posicionamiento de las carteras de cara a la segunda mitad del año.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.