Una demanda presentada en un tribunal de Nueva York en mayo de 2026 busca declarar a un demandante conocido como Noah Doe como el propietario legal de 3,79 millones de Bitcoin contenidos en más de 39.000 billeteras inactivas. La acción se dirige a un tesoro de BTC valorado en cientos de miles de millones de dólares, incluyendo billeteras de las que se especula ampliamente que pertenecen al creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto.
"Algo tan tonto como esto" podría ser aprobado algún día por un tribunal, pero tal fallo tendría poco peso práctico, dijo el CTO de Ripple, David Schwartz, en una publicación en X, coincidiendo con la observación de otro usuario. Señaló que la única excepción sería en una red como Bitcoin SV (BSV), una bifurcación de Bitcoin que ha adoptado posiciones de gobernanza que la hacen más susceptible a la presión legal externa.
La demanda enmendada se extiende más allá del supuesto alijo de Satoshi para incluir direcciones de mineros de Bitcoin tempranos, tenencias de Casascius Coin y billeteras vinculadas a hackers. Según se informa, el demandante notificó al NYPD las direcciones y envió mensajes on-chain a las billeteras, aunque la efectividad de estas notificaciones no está clara.
El caso resalta una falta de comprensión fundamental de cómo opera Bitcoin. La red funciona sin una autoridad central, basándose en miles de operadores de nodos independientes que no tendrían incentivos ni mecanismos para hacer cumplir una transferencia de propiedad ordenada por un tribunal. Cualquier fallo de este tipo sería técnicamente inaplicable sin las llaves privadas de las direcciones, que no están en posesión del demandante.
Por qué la red Bitcoin ignoraría el fallo
El protocolo de Bitcoin es mantenido por una red global y descentralizada de operadores de nodos. No existe una entidad central que pueda ser obligada a alterar el registro de la blockchain. Una orden judicial de una jurisdicción no tiene poder sobre este consenso distribuido. Para que la propiedad de los BTC sea transferida, la mayoría de estos operadores tendrían que adoptar un cambio de software que refleje la decisión del tribunal, un resultado considerado imposible por los participantes de la red.
La demanda establece un marcado contraste con redes como BSV, asociada con Craig Wright. El diseño de BSV ha sido criticado por ser más centralizado, lo que potencialmente permite la intervención legal externa en mayor grado que la red principal de Bitcoin. El comentario de Schwartz apunta a esta diferencia clave, sugiriendo que mientras la demanda de Noah Doe es frívola en el contexto de BTC, estrategias legales similares podrían representar un riesgo para blockchains más centralizadas.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.