A.P. Moller-Maersk A/S mantuvo su previsión financiera para 2026 basándose en la fuerte demanda de contenedores, a pesar de que la escalada del conflicto en Oriente Medio está elevando los costes operativos y perturbando las rutas marítimas mundiales.
El gigante del transporte marítimo afirmó que, si bien la demanda sigue siendo robusta, las perspectivas están sujetas a una mayor incertidumbre por el encarecimiento del combustible y la complejidad logística. El anuncio de la empresa se produce mientras petroleras como Shell informan de beneficios disparados; las ganancias del primer trimestre de Shell se duplicaron con creces hasta alcanzar los 6.920 millones de dólares gracias al alza de los precios del crudo.
Maersk está navegando por graves interrupciones en el estrecho de Ormuz, donde el ejército estadounidense ha iniciado el "Proyecto Libertad" (Project Freedom) para escoltar a buques comerciales. Uno de los barcos de la propia compañía, el Alliance Fairfax con bandera estadounidense, fue guiado recientemente a través de la vía navegable bajo protección militar, según un comunicado de la empresa.
La decisión de mantener las previsiones pone de relieve un delicado equilibrio para todo el sector logístico: captar la fuerte demanda de consumidores e industriales mientras se gestionan los riesgos financieros y operativos de un panorama geopolítico volátil que ha empujado los precios del petróleo al alza.
Aumentan los riesgos en las vías navegables
La situación en el estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para el comercio mundial, sigue siendo tensa. Irán ha advertido a los buques de que deben respetar un corredor de tránsito específico y ha lanzado ataques contra barcos, mientras que EE. UU. y sus aliados trabajan para asegurar el paso. EE. UU. ha informado de múltiples enfrentamientos y ha propuesto una resolución de la ONU para amenazar con sanciones si Irán no detiene los ataques. Para Maersk y otros transportistas, esto se traduce en tiempos de tránsito más largos, desvíos y primas de seguro más altas. La compañía ya ha demostrado resistencia en crisis anteriores, como su recuperación del ciberataque NotPetya de 2017, que le costó a la firma un estimado de 300 millones de dólares.
Cauteloso optimismo del mercado
Aunque el conflicto ha creado vientos en contra significativos, los mercados han mostrado cierto optimismo ante la noticia de que EE. UU. e Irán se están acercando a la reanudación de las negociaciones, con conversaciones que podrían comenzar la próxima semana. Sin embargo, los analistas advierten de que la situación sigue siendo muy fluida. "Esperanzas similares de paz han surgido varias veces durante el conflicto para luego desvanecerse", señalaron los analistas de Maybank. La volatilidad actual mantiene la presión sobre los costes del combustible, un gasto principal para las líneas de contenedores.
Mantener las previsiones sugiere que Maersk cree que puede navegar los desafíos actuales, aprovechando la fuerte demanda para compensar el aumento de los costes. Los inversores vigilarán de cerca el progreso de las conversaciones diplomáticas y cualquier impacto posterior en las rutas de navegación y los precios del combustible.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.