Magnolia Oil & Gas Corp. está llevando a cabo la mayor adquisición de su historia, una apuesta a que la consolidación en el sector del esquisto estadounidense proporcionará la escala necesaria para competir con productores independientes más grandes.
Magnolia Oil & Gas Corp. (MGY) se ha posicionado como el postor principal para adquirir la empresa privada WildFire Energy en una operación valorada en más de $4 mil millones, según un informe de Bloomberg. La transacción marcaría un fuerte cambio respecto a la estrategia de larga data de la compañía de adquisiciones complementarias y asignación disciplinada de capital, ya que busca más que duplicar su base de producción de un solo golpe.
"La base de activos de WildFire en la Cuenca Haynesville ofrece una combinación poco común de escala y calidad", declaró a Bloomberg una persona familiarizada con el asunto, que habló bajo condición de anonimato por tratarse de conversaciones privadas. El acuerdo le daría a Magnolia acceso a más de 2,000 pozos que producen más de 50,000 barriles de petróleo equivalente por día, junto con un equipo directivo que anteriormente lideró WildHorse Resource Development antes de venderla a Chesapeake Energy en 2019.
WildFire, respaldada por las firmas de capital privado Warburg Pincus y Kayne Anderson, opera en la Cuenca Haynesville, una de las cuencas de gas natural más prolíficas de Estados Unidos. La cartera de la compañía incluye décadas de inventario de perforación y acceso directo a gasoductos hacia terminales de exportación de GNL en la Costa del Golfo, una ventaja estratégica en medio del crecimiento continuo de las exportaciones de gas natural estadounidense. El proceso de adquisición sigue siendo competitivo, y existe la posibilidad de que surja otro postor antes de que se alcance un acuerdo definitivo, señalaron las fuentes.
Un acuerdo de esta magnitud redefiniría la posición competitiva de Magnolia entre las empresas independientes de exploración y producción de Estados Unidos. La compañía ha construido su reputación sobre la eficiencia del capital y la rentabilidad para los accionistas, incluyendo dividendos y recompras de acciones que han sido fundamentales para su atractivo como inversión. Adquirir WildFire más que duplicaría su base de producción y expandiría significativamente su posición en acres, aunque también plantearía interrogantes sobre cómo financiará la transacción y si podrá mantener su programa de retorno de capital.
La potencial adquisición refleja una ola más amplia de consolidación que barre el sector upstream de energía en Estados Unidos. Durante los últimos dos años, los productores han buscado fusiones y adquisiciones para asegurar acres de primera calidad, mejorar la eficiencia operativa y lograr economías de escala. Los fuertes precios de las materias primas han generado flujos de caja sustanciales, permitiendo a empresas como Magnolia buscar acuerdos más grandes. Los productores respaldados por capital privado, como WildFire, se han convertido en objetivos atractivos a medida que las empresas públicas buscan expandirse mediante adquisiciones en lugar del desarrollo orgánico por sí solo.
De concretarse, la transacción sería la más grande en la historia de Magnolia y podría acelerar una mayor consolidación entre las empresas de exploración y producción de mediana capitalización. Los inversores se centrarán en la estructura de financiamiento, las sinergias esperadas y si Magnolia puede mantener sus retornos para los accionistas mientras integra un negocio de más del doble de su tamaño actual. Podría realizarse un anuncio en cuestión de semanas, según las fuentes.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.