Nissan Motor Co. proyectó un beneficio operativo de 200.000 millones de yenes para el año fiscal que finaliza en marzo de 2027, una cifra que supera con creces las estimaciones de los analistas y señala que su plan de recuperación se está consolidando.
"Hemos superado la recuperación y estamos entrando en una fase de crecimiento", dijo el CEO Ivan Espinosa, refiriéndose al programa de reestructuración de la compañía.
Las perspectivas para el año que finaliza en marzo de 2027 de 200.000 millones de yenes (1.300 millones de dólares) superan significativamente la proyección media de los analistas de 119.000 millones de yenes. Para el año fiscal recién finalizado, Nissan informó de un beneficio operativo de 58.000 millones de yenes, por debajo de los 69.800 millones del año anterior, un resultado afectado por un impacto de 286.000 millones de yenes por los aranceles estadounidenses y 240.000 millones de yenes en cargos por deterioro. La compañía también proyectó un giro hacia un beneficio neto de 20 millones de yenes en el presente año fiscal desde una pérdida neta reciente.
El pronóstico alcista sugiere que las medidas dolorosas, incluyendo el despido de 20.000 trabajadores y el cierre de fábricas, están comenzando a estabilizar las finanzas del fabricante de automóviles tras años de agitación. Los inversores observarán si la empresa puede lograr su objetivo de un aumento del 4,7% en las ventas globales hasta los 3,30 millones de unidades este año fiscal como una prueba clave de su recuperación.
Camino hacia la rentabilidad
La proyección de Nissan se produce tras un período difícil, incluyendo su séptima pérdida neta trimestral consecutiva para los tres meses que terminaron en marzo. La compañía ha estado lidiando con desafíos que van más allá de las presiones generales de la industria por los aranceles estadounidenses y la competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos. La agitación interna, incluyendo el arresto en 2018 del exjefe Carlos Ghosn, también ha afectado a la firma.
El plan de reestructuración de la compañía, que tiene como objetivo recortar 20.000 puestos de trabajo para 2028, es una parte fundamental de su estrategia para volver a una rentabilidad sostenida. "Los desafíos fundamentales de Nissan radican en la disminución de la competitividad de los productos en América del Norte, el rápido declive de las ventas en China y el daño a su poder de marca", dijo Tatsuo Yoshida, analista de Bloomberg Intelligence, quien señaló que estos problemas no pueden mejorarse a corto plazo.
La guía proporciona una señal clara de que la dirección espera que sus medidas de reducción de costes se traduzcan en una mejora financiera significativa. El pronóstico para el presente año fiscal incluye unos ingresos que aumentan a 13 billones de yenes desde los 12 billones.
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