Un nuevo proyecto de ley del Congreso apunta al creciente papel del capital privado en la industria del deporte juvenil de 40.000 millones de dólares, un sector donde los costes de participación han aumentado un 46% en los últimos cinco años. La "Ley Let Kids Play", presentada por los senadores Cory Booker y Chris Murphy, busca prohibir la inversión de capital privado en ligas, equipos e instalaciones deportivas juveniles.
"Cuando recorro todo el estado de Nueva Jersey, uno de los puntos de dolor que me cuentan los padres es el aumento de los costes para que sus hijos practiquen deportes", dijo el senador Booker en una conferencia de prensa anunciando la legislación. "Este proyecto de ley es vital porque, literalmente, yo no estaría aquí hoy si no fuera por mi participación en los deportes juveniles cuando era joven".
La legislación apunta directamente a firmas como Black Bear Sports Group, el mayor propietario y operador de pistas de hockey en EE. UU. con casi 50 ubicaciones. El proyecto de ley prohibiría prácticas descritas por los legisladores como "prácticas de buitres", tales como paquetes de indumentaria obligatorios, contratos exclusivos de hotel y viajes, y aplicaciones de minería de datos.
Si se aprueba, la ley exigiría que las firmas de capital privado se desprendan de sus participaciones en deportes juveniles en un plazo de dos años y facultaría a los fiscales generales de los estados y a los padres para demandar a las empresas por prácticas ilegales. Las multas recaudadas se utilizarían para financiar programas deportivos comunitarios y otorgar becas.
Las investigaciones a nivel estatal aumentan la presión
El esfuerzo legislativo federal sigue a un aumento del escrutinio a nivel estatal. La oficina del Fiscal General de Michigan está investigando actualmente a Black Bear Sports Group por posibles prácticas anticompetitivas, según un informe de WMUK. La investigación se produce mientras Black Bear continúa su expansión, tras haber mantenido conversaciones con la Universidad de Western Michigan sobre el futuro de su Lawson Ice Arena.
Un modelo rentable pero controvertido
Las firmas de capital privado se han sentido atraídas por la industria del deporte juvenil por sus flujos de ingresos constantes, estimados en 40.000 millones de dólares anuales por el Instituto Aspen. El modelo de Black Bear implica adquirir y consolidar pistas de hockey, que son notoriamente caras de operar y mantener. La empresa, que opera ocho pistas solo en Nueva Jersey, sostiene que su modelo es beneficioso para el deporte. Un portavoz de la compañía dijo a NJ.com que Black Bear está "haciendo crecer el hockey juvenil a un ritmo cuatro veces superior a la tasa nacional" al "salvar y revitalizar las pistas de hielo".
La propuesta "Ley Let Kids Play" representa el desafío más importante hasta la fecha para el modelo de capital privado que ha comercializado rápidamente el atletismo juvenil. El resultado de las batallas legislativas y legales que se avecinan determinará si la industria sigue siendo una frontera lucrativa para los inversores o si experimenta un cambio de vuelta hacia sus raíces comunitarias.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.