El aumento de la inversión surcoreana en empresas tecnológicas chinas ha llevado un indicador clave de valoración a su nivel más bajo en ocho años, borrando el descuento que durante mucho tiempo han tenido las acciones que cotizan en Hong Kong.
Los datos del Korean Securities Depository (KSD) muestran compras sostenidas de acciones de Hong Kong desde abril, con un enfoque en activos de "tecnología dura" como semiconductores, hardware de IA y nuevas energías. Fuentes institucionales creen que esta afluencia de capital extranjero es la fuerza principal detrás del estrechamiento de la brecha de valoración entre las acciones tipo A (cotizadas en China continental) y las acciones tipo H (cotizadas en Hong Kong).
El índice Hang Seng China AH Premium, que mide la prima media de las acciones A sobre las acciones H, ha caído a su punto más bajo en casi ocho años. En un cambio significativo, algunos líderes tecnológicos con cotización doble ahora ven sus acciones H cotizar con una prima respecto a sus contrapartes del continente. Esta tendencia se produce incluso cuando el índice Hang Seng en general se ha visto presionado, cayendo un 1,04% en una sesión reciente, mientras que el Shanghai Composite subió un 0,41%.
Esta demanda liderada por el extranjero en sectores específicos sugiere que se está produciendo una posible revalorización de la tecnología china, con el índice Hang Seng Tech posicionado para un posible repunte. El movimiento resalta cómo el capital global está apuntando selectivamente a áreas de crecimiento en China, incluso en un contexto de mercados regionales mixtos y volatilidad cambiaria, con el yen japonés cotizando cerca de 159 por dólar.
Tecnología y energía verde en el foco
El apetito de los inversores por la innovación china quedó resaltado por un acuerdo histórico del mayor fabricante de baterías del mundo. Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL), proveedor clave de Tesla y Volkswagen, recaudó 5.000 millones de dólares (39.200 millones de HKD) en una colocación de acciones en Hong Kong.
La oferta, que se sitúa como la segunda operación de capital más grande a nivel mundial en 2026, fue recibida con una fuerte demanda a medida que el aumento del precio del petróleo acelera el giro hacia la energía limpia. Esto apoya directamente la narrativa del flujo de inversión hacia el sector de las "nuevas energías" identificado por los analistas de mercado. La medida de CATL fue descrita por un analista como "atrapar una ola perfecta" del sentimiento de los inversores. La tendencia se ve reforzada por los movimientos en la región, con el índice Kospi de Corea del Sur subiendo un 0,55% gracias a sus acciones de semiconductores.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.