Una guerra de cinco semanas en el Medio Oriente ha forjado un nuevo patrón predecible y punitivo para el S&P 500, que ha visto cómo las fuertes ganancias de principios de semana se borraban por las ventas de finales de semana mientras los inversores se preparan para el riesgo del fin de semana.
"Ante un riesgo impredecible, entrar en un periodo de inactividad comercial es inquietante", dijo Joe Gilbert, gestor de carteras en Integrity Asset Management. "Se ha vuelto más fácil reducir el riesgo antes del fin de semana que mantener posiciones".
Esta dinámica se mostró plenamente esta semana, ya que el S&P 500 subió más de un 3 por ciento en los primeros días con la esperanza de que Estados Unidos pudiera estar desvinculándose del conflicto. Sin embargo, desde que comenzó la guerra, el índice ha caído de forma acumulada cerca de un 9 por ciento durante la ventana de negociación de jueves y viernes, un patrón que también se observa en los mercados europeos y emergentes.
La lógica que impulsa las ventas es sencilla: con los mercados cerrados durante dos días, cualquier escalada importante en el conflicto podría desencadenar un choque económico mundial significativo antes de que los inversores puedan reaccionar. Esto ha creado un poderoso incentivo para reducir la exposición a la renta variable antes del fin de semana, una tendencia que suprime los repuntes sostenidos y amplifica la volatilidad intra-semanal.
El patrón de optimismo al principio de la semana dando paso a la cautela antes del fin de semana se ha convertido en una característica definitoria del mercado actual. "A medida que avanza la semana, el optimismo suele ser sustituido por la aversión al riesgo", afirmó Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers.
Este ciclo recurrente es también una advertencia para los inversores que creen que el mercado ya ha tocado fondo. Mientras que algunos optimistas del mercado, como Tom Lee de Fundstrat, sostienen que las acciones suelen tocar fondo en las primeras etapas de una guerra y que la corrección actual está casi completa, las persistentes ventas de finales de semana sugieren una ansiedad generalizada. Lee señala que el S&P 500 suele tocar fondo dentro del primer 10 por ciento de la duración de una guerra y que el posicionamiento actual del mercado es extremadamente cauteloso.
Aun así, para muchos, el riesgo de mantener posiciones durante un fin de semana en el que podrían desarrollarse importantes acontecimientos geopolíticos sin una estrategia de salida es demasiado alto. Esta reducción sistemática del riesgo sigue limitando el potencial alcista del mercado y pone de relieve la fragilidad de la confianza de los inversores.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.