El S&P 500 subió el viernes hasta alcanzar un cierre récord por encima de los 7.300 puntos, mientras el repunte de las acciones de inteligencia artificial y un sólido informe sobre el empleo extendían la racha de ganancias del mercado por sexta semana consecutiva.
"Esta es una economía que parece difícil de arruinar", dijo Rob Williams, estratega jefe de inversiones de Sage Advisory Services en Austin, Texas. "Es la historia de la productividad, el gasto, el efecto riqueza del consumidor y los beneficios".
El S&P 500 subió un 0,84% para terminar la sesión en 7.398,93 puntos, mientras que el Nasdaq Composite, de gran peso tecnológico, ganó un 1,71% hasta alcanzar el récord de 26.247,08 puntos. Las ganancias fueron impulsadas por el sector de los semiconductores, con el índice Philadelphia SE Semiconductor disparándose y elevando su ganancia en el segundo trimestre al 55%. El volumen de negociación fue de 17.200 millones de acciones, ligeramente por debajo del promedio de 20 sesiones de 17.600 millones.
Mientras los inversores se centran en los sólidos beneficios del primer trimestre, que van camino de aumentar casi un 29% interanual, está surgiendo un nuevo riesgo geopolítico que podría amenazar la infraestructura digital que sustenta el repunte de la IA.
Punto de estrangulamiento digital
Informes de medios iraníes sugieren que Teherán podría estar explorando formas de afirmar el control sobre los cables de internet submarinos en el Estrecho de Ormuz, un conducto para aproximadamente el 17% del tráfico mundial de internet. Tal medida podría crear un punto de estrangulamiento digital, amenazando los miles de millones invertidos en IA e infraestructura en la nube en la región del Golfo por Microsoft, Google y Amazon.
El optimismo del mercado ha ignorado hasta ahora las tensiones geopolíticas, incluidos los ataques en el Golfo que han mantenido el crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril. El rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo estable y el Índice de Volatilidad CBOE (VIX) subió un modesto 0,6% hasta 17,19, lo que sugiere que las preocupaciones inmediatas siguen siendo bajas.
Un intento de Irán de controlar las arterias digitales del comercio mundial probablemente sería visto como una guerra económica por la administración Trump, lo que podría conducir a una ampliación de las sanciones u otras medidas de escalada. Para los inversores, esto introduce una nueva variable que podría perturbar el fluido movimiento global de datos sobre el que se construye el actual mercado alcista impulsado por la IA.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.