Las valoraciones del mercado bursátil estadounidense han superado los niveles vistos antes del colapso de la burbuja tecnológica y la Gran Depresión, una señal que solo ha aparecido dos veces en el último siglo.
La valoración del S&P 500 ha superado el pico de la burbuja tecnológica y el nivel previo a la Depresión de 1929, alcanzando el nivel más alto en más de 100 años, según un informe publicado el miércoles.
"Esta es una rara señal de advertencia que ha precedido a las dos dislocaciones de mercado más significativas del siglo pasado", señaló el informe, citando datos históricos de valoración. "El extremo actual sugiere que los inversores están descontando supuestos que históricamente han resultado insostenibles".
El S&P 500 solo ha mostrado esta advertencia de valoración dos veces en 100 años: antes del colapso de la burbuja tecnológica, que borró casi el 50% del valor del índice entre 2000 y 2002, y antes de la Gran Depresión, que vio caer el Promedio Industrial Dow Jones un 89% desde su pico de 1929. La lectura actual supera ambos umbrales, según mostró el informe.
Para los gestores de carteras, la señal eleva las apuestas en las decisiones de asignación de activos. Un giro desde la renta variable hacia activos refugio como el oro y los bonos del Tesoro podría acelerarse si el extremo de valoración desencadena una reducción de riesgo más amplia. El próximo catalizador para la dirección del mercado podría venir de la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal, donde las expectativas sobre las tasas determinarán si los múltiplos se comprimen o se expanden aún más.
La señal de valoración llega en un momento en que el impulso impulsado por la inteligencia artificial ha llevado a las acciones tecnológicas a múltiplos elevados, lo que ha generado comparaciones con la era de la burbuja tecnológica. La concentración del S&P 500 en nombres tecnológicos de mega capitalización ha aumentado el estiramiento de las valoraciones, ya que las 10 principales acciones representan una participación del peso del índice no vista desde la década de 1960.
Los operadores señalaron tres catalizadores detrás del extremo de valoración actual: el auge de la inteligencia artificial que ha elevado los múltiplos de las acciones de crecimiento, la trayectoria de tasas de la Reserva Federal que ha mantenido comprimidas las primas de riesgo de la renta variable, y las entradas sostenidas en fondos de renta variable pasiva que han reducido la formación de precios. La combinación ha llevado las relaciones precio-beneficio más allá de los niveles que justifican los modelos fundamentales, según el informe.
Paralelismos históricos y riesgos
La burbuja tecnológica vio al S&P 500 alcanzar un pico con una relación precio-beneficio superior a 30 en marzo de 2000, seguido de un declive del 49% en los dos años siguientes. El pico de 1929 precedió a un colapso del mercado que tomó 25 años para que el Dow se recuperara por completo. En ambos casos, las valoraciones se contrajeron bruscamente a medida que los beneficios no cumplían con las expectativas descontadas en las acciones.
El entorno actual difiere en que los beneficios corporativos han sido más sólidos, con las empresas del S&P 500 reportando un crecimiento de ganancias de más del 10% durante el último año. Sin embargo, el informe argumentó que las valoraciones se han expandido más rápido que los beneficios, creando una brecha que históricamente se ha cerrado mediante caídas de precios o un período prolongado de rendimientos por debajo de la tendencia.
Implicaciones entre activos
La señal de advertencia ya ha comenzado a repercutir en los mercados. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años ha bajado a medida que los inversores rotan hacia la deuda pública, mientras que el oro se ha mantenido cerca de niveles elevados. El índice del dólar estadounidense se ha mantenido firme, reflejando el atractivo relativo de los activos estadounidenses incluso cuando las valoraciones de la renta variable generan preocupación.
Para los inversores, la pregunta es si esta vez es diferente. El ciclo de productividad de la IA podría justificar múltiplos más altos si el crecimiento de las ganancias se acelera. Pero el informe advirtió que las valoraciones en estos extremos tienen un historial deficiente, y el riesgo de una corrección hacia la media aumenta con cada punto porcentual adicional de subida.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.