La compañía SpaceX de Elon Musk apunta a una histórica salida a bolsa el 12 de junio con una valoración de hasta 2 billones de dólares, pero los documentos S-1 revelan que la empresa perdió 4.900 millones de dólares sobre unos ingresos de 18.700 millones el año pasado, mientras gastaba miles de millones en inteligencia artificial.
"La valoración no está realmente respaldada por los fundamentos", afirmó David Wagner, jefe de renta variable de Aptus Capital Advisors, añadiendo que incluso después de proyectar 14 años de crecimiento, "SpaceX es mucho más cara de lo que son hoy las 6 empresas públicas estadounidenses más valiosas".
El registro muestra una aceleración de las pérdidas, con un déficit de 4.300 millones de dólares solo en el primer trimestre de 2026, mientras que los gastos de capital aumentaron hasta los 10.100 millones. El prospecto también detalla una estructura de acciones de clase dual que otorga a los iniciados 10 votos por acción, concentrando el control. En contraste con las pérdidas, las acciones de empresas espaciales cotizadas como Rocket Lab y Redwire han subido más del 78% en lo que va de año antes de esta oferta histórica.
La salida a bolsa obliga a los inversores a sopesar la promesa de mercados futuros como el internet por satélite y la computación orbital frente a una estructura de gobierno controlada por iniciados y una tasa de consumo de efectivo que incluye casi 20.000 millones de dólares en garantías de pago por hardware arrendado a la firma de un director.
Fortunas internas y advertencias del auditor
La oferta pública inicial está preparada para generar rendimientos históricos para un pequeño círculo de patrocinadores y ejecutivos iniciales. Antonio Gracias, fundador de Valor Equity Partners y aliado de Musk desde hace mucho tiempo, posee una participación del 7,3% en las acciones de Clase A de la empresa, valorada entre 91.000 y 140.000 millones de dólares. La presidenta y directora de operaciones, Gwynne Shotwell, posee acciones y opciones que podrían valer más de 2.000 millones de dólares.
Sin embargo, el prospecto también arroja luz sobre complejos acuerdos financieros. El auditor de SpaceX, PricewaterhouseCoopers (PwC), señaló una serie de acuerdos de arrendamiento de hardware entre xAI de Musk y Valor Equity Partners de Gracias. SpaceX ofrece una garantía total sobre casi 20.000 millones de dólares en pagos de la filial de xAI a Valor. PwC se negó a tratar los acuerdos como un arrendamiento estándar, lo que obligó a SpaceX a cargar con una deuda de 9.000 millones de dólares en su balance relacionada con las transacciones.
Una apuesta por las economías del futuro
La asombrosa valoración de la empresa se basa en la fe de los inversores en sus futuros segmentos de negocio más que en su rendimiento financiero actual. ARK Invest, uno de los primeros patrocinadores, identifica el negocio de internet por satélite Starlink como el "motor financiero" que hace viable toda la visión. La firma estima que el mercado de conectividad por satélite podría alcanzar los 160.000 millones de dólares anuales.
Más allá de Starlink, los servicios de lanzamiento de la empresa ya han reducido los costes de lanzamiento en aproximadamente un 95% desde 2008, según la investigación de ARK. El componente más prospectivo de la valoración está vinculado a los centros de datos orbitales y a la recientemente adquirida xAI. Musk ha declarado el objetivo de lanzar 100 gigavatios de capacidad de computación de IA al año, un plan que algunos analistas han cuestionado pero que sustenta el argumento alcista para la acción. Para los inversores en la IPO, la pregunta es si ese potencial futuro justifica una valoración que empequeñece a gigantes rentables ya establecidos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.