El presidente de EE. UU., Donald Trump, enfrió el 6 de mayo las expectativas de un acuerdo a corto plazo para poner fin a las hostilidades con Irán, diciendo al New York Post que es “demasiado pronto” para hablar de un pacto. Los comentarios añaden una capa de incertidumbre a una situación geopolítica que ha mantenido a los mercados de petróleo en vilo, con los futuros del crudo Brent manteniéndose por encima de los 80 dólares por barril.
“Creo que iremos, pero es un poco lejano”, dijo Trump, refiriéndose a una posible ceremonia de firma en Islamabad, Pakistán, que describió como una idea prematura. “Quiero que se cierre el trato”. Las declaraciones contrastan con informes recientes que sugerían progresos en las negociaciones, incluida una pausa en las escoltas navales lideradas por EE. UU. para barcos comerciales en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el suministro energético mundial.
El tono cauteloso del presidente sigue a un período de tensiones intensificadas e introduce nuevas variables para los inversores. Los informes iniciales de desescalada habían provocado una ligera reducción en la prima de riesgo geopolítico para el crudo. Sin embargo, dado que el cronograma para un acuerdo es ahora menos seguro, los participantes del mercado podrían volver a los activos refugio. El oro, beneficiario tradicional de la inestabilidad geopolítica, vio un modesto repunte tras las palabras del presidente.
La situación deja al mercado a la espera del próximo desarrollo concreto. Si las conversaciones se estancan formalmente, es probable que la prima de riesgo en los precios del petróleo se amplíe, empujando potencialmente al crudo Brent hacia la marca de los 90 dólares. Por el contrario, cualquier anuncio sorpresa de una cumbre formal o acuerdo podría ver retroceder los precios bruscamente. El último gran estallido en la región en 2019 vio los precios del petróleo dispararse más del 14 por ciento en un solo día.
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