UBS ha rebajado la calificación del minorista de viajes Avolta de "comprar" a "neutral", recortando su precio objetivo en un 24% debido a los riesgos derivados del conflicto en Oriente Medio que están afectando a la industria aérea mundial.
"Cuanto más dure el conflicto en Oriente Medio y el precio del petróleo se mantenga en niveles altos, mayores serán los riesgos para los beneficios de la industria del viaje, incluida Avolta", señalaron los analistas de UBS en una nota fechada el martes.
El banco recortó drásticamente su precio objetivo a 12 meses para Avolta de 63 CHF a 48 CHF, reduciendo sus previsiones de beneficio por acción para 2026-27 en aproximadamente un 6%. UBS proyecta ahora un crecimiento orgánico de las ventas de Avolta para 2026 del 1% interanual, muy por debajo de la estimación de consenso del 4,9% y de la propia guía de la empresa del 5-7%.
La rebaja refleja una crisis más amplia que afecta al sector de los viajes, ya que el CEO de Ryanair, Michael O'Leary, advirtió por separado el 28 de abril que los precios elevados y sostenidos del combustible podrían provocar la quiebra de varias aerolíneas europeas. Las acciones de Avolta cotizaban a 46,26 CHF el 27 de abril, lo que deja el nuevo objetivo apenas un 4% por encima del precio actual.
La presión sobre las aerolíneas aumenta a medida que los costes del combustible se disparan. Según la nota de UBS, una duplicación de los precios del combustible podría obligar a las aerolíneas a subir el precio medio de los billetes entre un 20% y un 30%, una medida que pondría a prueba la demanda de los consumidores. Europa está especialmente expuesta, ya que depende del Golfo para el 25-30% de su suministro de combustible para aviones, según datos de la IATA citados por el banco.
Las aerolíneas ya están respondiendo reduciendo sus programaciones. UBS destacó que Lufthansa canceló unos 20.000 vuelos de corta distancia, Delta Air Lines dijo que "reduciría significativamente su capacidad" y United Airlines planea recortar su programación de 2026 en un 5%. Otras compañías como KLM, SAS y Turkish Airlines también han anunciado importantes suspensiones de rutas y cancelaciones de vuelos.
Las advertencias de O'Leary de Ryanair y una alerta similar del máximo responsable de Wizz Air sugieren que la industria se está preparando para una posible ola de consolidación o colapso si las condiciones no mejoran.
Las advertencias coordinadas y los recortes de capacidad muestran que las aerolíneas ven la actual crisis del combustible como una amenaza estructural, no como un pico temporal. Los inversores estarán atentos a los próximos informes trimestrales de las principales aerolíneas para conocer las políticas de cobertura de combustible y las previsiones de rentabilidad actualizadas, que serán indicadores críticos de supervivencia en medio de las turbulencias.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.