Una oleada de propuestas legislativas y ejecutivas intenta aportar claridad regulatoria al mercado cripto de EE. UU., encabezada por la Ley de Claridad, que sigue avanzando, y un plan presupuestario de la Casa Blanca que introduce tres nuevos impuestos específicos para las criptomonedas.
"La barrera número uno para quienes no poseen criptomonedas es que simplemente no las entienden", dijo Ali Tager, de la Asociación Nacional de Criptomonedas, en la conferencia Consensus 2026, destacando la complejidad y la desinformación como desafíos persistentes que unas reglas claras podrían resolver.
Las propuestas incluyen la Ley de Claridad, de carácter bipartidista y que avanza en el Senado, junto con un plan de la Casa Blanca para aplicar reglas de 'wash sale' al estilo del mercado de valores a los activos digitales, imponer un impuesto especial del 30 por ciento a la electricidad utilizada para la minería y exigir la declaración de cuentas cripto en el extranjero que superen los 50.000 dólares.
Estas medidas crean un conflicto fundamental: mientras que la Ley de Claridad busca proporcionar un marco estable para impulsar la confianza de los inversores, los impuestos propuestos podrían sofocar el crecimiento, dejando en el aire miles de millones de dólares en ingresos fiscales potenciales y el rumbo de la inversión institucional.
La cuestión de las 'wash sales' de 5.400 millones de dólares
El impacto más directo para los operadores proviene de la propuesta presupuestaria de la Casa Blanca para 2026, que apunta a la brecha legal de las 'wash sales' (ventas simuladas) en cripto. Actualmente, a diferencia de los operadores de acciones, los inversores en criptomonedas pueden vender activos con pérdidas para reclamar una deducción fiscal y recomprarlos inmediatamente. La propuesta cerraría esta brecha, un cambio que el Tesoro estima generaría 5.400 millones de dólares en ingresos durante 10 años. El presupuesto también incluye el impuesto a la Energía de Minería de Activos Digitales (DAME), que aplicaría un gravamen del 30% sobre los costes de electricidad de las operaciones de minería de criptomonedas.
Un camino regulado hacia adelante
Aunque las propuestas impositivas se enfrentan a un camino difícil en un Congreso que ha tendido hacia una legislación más favorable a las criptomonedas, partes del mercado de activos digitales ya están demostrando un modelo regulado. Plataformas de mercados de predicción como Kalshi y Polymarket operan ahora bajo la jurisdicción de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), gestionando miles de millones en volumen mensual con contratos regulados. Este marco existente, combinado con las peticiones de transparencia de la industria, muestra un camino en el que las reglas claras y la confianza del inversor no son mutuamente excluyentes. Como señaló Britt Cambas de Circle, la confianza se gana mediante experiencias de usuario sencillas e interacción humana visible, no solo con afirmaciones técnicas. La dirección definitiva de la política estadounidense determinará si el enfoque se centra en construir esa confianza o en captar ingresos fiscales.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento financiero.