El crudo WTI abrió con hueco a la baja el jueves, extendiendo su caída mientras los operadores reducían su exposición antes del fin de semana festivo del 4 de julio. El movimiento se produce en un momento en que el mercado reevalúa las primas de riesgo geopolítico vinculadas a la crisis de Asia Occidental, donde la amenaza de interrupciones del suministro aún no se ha traducido en pérdidas reales de producción.
Rusia ha intensificado su campaña de guerra híbrida, instalando ametralladoras pesadas en buques de carga civil sancionados para disuadir las incautaciones de la OTAN contra su flota en la sombra, según informes de inteligencia citados por The i Paper. Desde principios de año, nueve buques de la flota en la sombra de petroleros de Moscú han sido incautados por países como Francia y el Reino Unido. Ucrania también ha atacado refinerías de petróleo rusas, y el presidente Vladímir Putin ha admitido que el país enfrenta escasez de combustible tras repetidos ataques a sus instalaciones de procesamiento.
El feriado del 4 de julio suele generar una reducción de la liquidez en los mercados estadounidenses, lo que amplifica los movimientos de precios a medida que los operadores ajustan sus posiciones. El próximo catalizador para el crudo será el informe semanal de inventarios de la EIA, que se publicará después del feriado y revelará si las reservas estadounidenses están aumentando.
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