Tesla cesa la producción de Model S/X y apunta a 2027 para Optimus
El 25 de marzo, Tesla proporcionó el cronograma más claro hasta la fecha para sus ambiciones de robots humanoides, con el CEO Elon Musk proyectando la producción en masa del robot Optimus para 2027. El anuncio, acompañado de un video que muestra nuevos detalles de diseño, señala un giro estratégico definitivo para la compañía. Musk afirmó que la producción inicial del modelo Optimus 3 podría comenzar tan pronto como el verano de 2026, enmarcando el proyecto como una fuerza que "cambiará a fondo el trabajo y la fabricación".
Este movimiento hacia la robótica está respaldado por una reestructuración significativa de las operaciones automotrices de Tesla. La compañía confirmó que finalizará la producción de sus dos vehículos más antiguos, el Model S y el Model X, el próximo trimestre. Estos modelos premium representaron una pequeña fracción de las ventas, con el Model 3 y el Model Y representando aproximadamente el 97% de los 1,6 millones de entregas de vehículos de Tesla en 2025. La fábrica de Fremont, California, actualmente utilizada para el S y el X, será reutilizada para la producción de Optimus, consolidando la transición de la compañía de un fabricante puro de vehículos eléctricos a lo que denomina una "compañía de IA física".
El fabricante de automóviles apuesta 25.000 millones de dólares en 'Terafab' en medio de la caída de las ventas de coches
La base del futuro centrado en la IA de Tesla es una apuesta de fabricación colosal: una instalación de fabricación de chips de 25.000 millones de dólares apodada "Terafab". Anunciada como una empresa conjunta con SpaceX y xAI, la planta de Austin, Texas, tiene como objetivo producir semiconductores avanzados de 2 nanómetros internamente. Musk justificó la empresa afirmando que los proveedores existentes como TSMC y Samsung no pueden escalar al ritmo requerido para los programas de vehículos, robotaxis y robótica de Tesla.
Sin embargo, el anuncio ha sido recibido con considerable escepticismo. El plan de construir una de las fábricas de semiconductores más grandes y avanzadas del mundo sin experiencia previa guarda paralelismos con el "Día de la Batería" de Tesla en 2020, donde los ambiciosos objetivos para la producción de su celda de batería 4680 no se materializaron en gran medida. Esta estrategia de alto riesgo llega en un momento en que el negocio automotriz principal de Tesla enfrenta vientos en contra, habiendo registrado su segundo año consecutivo de ventas decrecientes en 2025, incluida su primera caída anual de ventas en China. Para los inversores, el Terafab representa tanto la inmensa escala de la visión de Musk como un riesgo de ejecución crítico para una empresa que navega por una desaceleración en su mercado principal.