Las acciones de APO eliminan $12 mil millones tras el surgimiento de las acusaciones de Epstein
El valor de mercado de Apollo Global Management (NYSE: APO) disminuyó aproximadamente $12 mil millones en febrero de 2026 después de que una serie de informes de investigación detallaran los lazos previamente no revelados entre el liderazgo de la firma y Jeffrey Epstein. La venta masiva comenzó después de que un informe del Financial Times del 1 de febrero afirmara que el CEO Marc Rowan consultó a Epstein sobre los asuntos fiscales de la firma. En respuesta, las acciones de Apollo cayeron un 5.7% durante dos días de negociación para cerrar en $126.85 el 3 de febrero.
La presión se intensificó el 21 de febrero cuando CNN publicó nuevos detalles sobre el enredo, incluyendo las llamadas de importantes sindicatos de maestros para una investigación formal de la SEC. El informe provocó una nueva caída, con las acciones de Apollo disminuyendo $5.99, o aproximadamente un 5%, para cerrar en $113.73 el 23 de febrero. La caída acumulada representó una pérdida de más del 15% en el valor para los accionistas en solo tres semanas.
La demanda alega que la firma ocultó la relación comercial
En respuesta a la caída de las acciones, varias firmas de abogados han presentado una demanda colectiva de valores contra Apollo. El litigio alega que la compañía y sus ejecutivos hicieron declaraciones falsas y engañosas durante el período de la demanda colectiva, del 10 de mayo de 2021 al 21 de febrero de 2026. La afirmación central es que la aseveración pública de Apollo de que “nunca hizo ningún negocio” con Epstein era falsa.
Según la denuncia, los altos ejecutivos se comunicaron frecuentemente con Epstein a lo largo de la década de 2010 con respecto a los negocios de Apollo, incluidas las estrategias fiscales y los posibles acuerdos. La demanda argumenta que la firma no reveló el alcance de esta relación, exponiendo a los inversores a un daño reputacional y financiero significativo cuando surgieron los verdaderos detalles. Las firmas de abogados ahora recuerdan a los inversores que sufrieron pérdidas el 1 de mayo de 2026 como fecha límite para buscar el papel de demandante principal.