Meta expande su línea de wearables tras vender 7 millones de gafas
Meta se dispone a profundizar su inversión en tecnología wearable con el lanzamiento de dos nuevas gafas inteligentes Ray-Ban, supuestamente programado para la próxima semana. Las presentaciones ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) del 10 de marzo revelaron que dos modelos, denominados “Scriber” y “Blazer”, están clasificados como “unidades de producción”, lo que sugiere que su lanzamiento al mercado es inminente. Esta expansión se produce tras un período de crecimiento significativo, con el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, confirmando que las ventas se triplicaron el año pasado, alcanzando más de 7 millones de unidades vendidas. El éxito ha provocado un giro estratégico dentro de la división Reality Labs de la compañía, que ahora está dirigiendo la mayor parte de su inversión hacia las gafas y los wearables en lugar de otros proyectos de metaverso.
Los nuevos dispositivos, con números de modelo RW7001 y RW7002, representan un salto notable respecto a la serie RW40xx anterior, indicando una nueva generación de hardware en lugar de una pequeña actualización. Las presentaciones apuntan a una posible actualización tecnológica con la inclusión de la banda Wi-Fi 6 UNII-4, una frecuencia de 5,9 GHz diseñada para proporcionar un rendimiento más rápido y eficiente. Esto podría mejorar significativamente la capacidad de las gafas para la transmisión en vivo y el procesamiento de Meta AI en el dispositivo, reduciendo la dependencia de un teléfono inteligente conectado.
Demanda por privacidad desafía las afirmaciones de 'Diseñadas para la privacidad'
Mientras las ambiciones de hardware de Meta se aceleran, su línea de productos está ensombrecida por importantes desafíos legales y éticos. Una demanda colectiva presentada en un tribunal federal de California acusa a Meta y a su socio, EssilorLuxottica, de engañar a los consumidores al comercializar las gafas inteligentes como “diseñadas para la privacidad”. La demanda alega que las empresas no revelaron que los videos capturados por los usuarios son enviados a los servidores de Meta para su revisión manual por parte de contratistas humanos.
La acción legal fue motivada por una investigación que informó que trabajadores de un subcontratista de Meta en Kenia vieron material sensible capturado por las gafas, incluyendo a usuarios en situaciones privadas como desvestirse o usar el baño. Los trabajadores describieron haber visto encuentros sexuales y otros momentos íntimos, a menudo grabados sin el conocimiento de los usuarios. Estas revelaciones contradicen directamente el marketing del producto centrado en la privacidad y crean riesgos sustanciales para la reputación y legales a medida que Meta intenta expandir su presencia en el mercado de los wearables.