Los mercados indios se desploman un 2,5% mientras el conflicto con Irán provoca una liquidación
Los mercados de renta variable indios experimentaron un grave retroceso el 23 de marzo de 2026, ya que la escalada de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán provocó una liquidación generalizada. El BSE Sensex se desplomó 1.836,57 puntos, o un 2,46%, para cerrar en 72.696,39, mientras que el NSE Nifty cayó 601,85 puntos, o un 2,60%, hasta los 22.512,65. La caída fue impulsada por el ultimátum de 48 horas del presidente Trump a Irán sobre el cierre del estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para más del 20% de los suministros mundiales de petróleo.
El conflicto hizo que los precios del crudo Brent subieran un 0,97% hasta los 113,3 dólares por barril, amplificando las preocupaciones sobre la inflación importada para la India. La presión económica debilitó la rupia, que cayó a un nuevo mínimo histórico de 94,03 frente al dólar estadounidense. El sentimiento de aversión al riesgo provocó salidas incesantes de fondos extranjeros y golpeó duramente a los sectores sensibles a las importaciones, con caídas de entre el 4% y el 5% en los valores de bienes de consumo duraderos, metales y banca.
UBS: el rebote es una oportunidad para reducir el riesgo, no para perseguir ganancias
Tras la fuerte liquidación, el mercado experimentó un rebote el 24 de marzo después de que el presidente Trump retrasara la acción amenazada contra la infraestructura energética iraní. Sin embargo, los analistas de UBS emitieron una nota de advertencia, aconsejando a los inversores que no persiguieran el repunte. La firma argumenta que el rebote no elimina los riesgos más amplios de precios elevados del petróleo, un crecimiento económico más débil y el potencial de nueva volatilidad.
La principal recomendación de cartera de UBS es que los inversores utilicen esta fortaleza temporal del mercado como una oportunidad para reducir el riesgo y diversificar. La estrategia implica rotar fuera de los mercados y sectores más expuestos a un shock energético. El mensaje central es que la inestabilidad geopolítica subyacente convierte este rebote en un punto de salida engañoso en lugar de una señal de una recuperación sostenible.
El contagio global se extiende a medida que los mercados asiáticos caen en picado
El sentimiento de aversión al riesgo no se limitó a la India, ya que los mercados de toda Asia cayeron el 23 de marzo. El índice KOSPI de Corea del Sur se desplomó un 6,49% hasta su nivel más bajo en dos semanas, mientras que el won se debilitó a un mínimo de 17 años frente al dólar. La liquidación en Seúl fue tan grave que se activó una restricción de negociación en el índice durante la sesión.
En Japón, el índice Nikkei cayó hasta un 5%, borrando sus ganancias del año y cotizando más de un 14% por debajo de su reciente máximo histórico. El cierre del estrecho de Ormuz representa una amenaza directa para la seguridad energética de Japón, ya que el país recibe alrededor del 90% de sus envíos de petróleo a través de ese paso. En otros lugares, el índice Hang Seng de Hong Kong cayó un 4,0% y el Shanghai Composite retrocedió un 3,7%, lo que subraya la ansiedad generalizada de los inversores por el impacto económico global del conflicto.