La Fed abre un período de comentarios de 60 días sobre la norma anti-exclusión bancaria
La Reserva Federal de EE. UU. anunció el 23 de febrero de 2026 que está buscando comentarios públicos sobre una propuesta para convertir en ley que los supervisores no puedan presionar a los bancos para que cierren cuentas de clientes basándose únicamente en el "riesgo de reputación". El banco central ha establecido un plazo de 60 días para los comentarios sobre la norma, que formaliza la guía emitida por primera vez en junio de 2025. El cambio exige que las instituciones financieras solo puedan tomar decisiones sobre los clientes basándose en una gestión de riesgo financiero medible, no en opiniones políticas, creencias religiosas o la asociación con industrias legales pero desfavorecidas como los activos digitales.
La discriminación por parte de las instituciones financieras sobre estas bases es ilegal y no tiene cabida en el marco de supervisión de la Reserva Federal.
— Michelle Bowman, Vicepresidenta de Supervisión.
La industria celebra el fin de la 'Operación Chokepoint 2.0'
Los defensores de la industria de las criptomonedas y los legisladores de apoyo elogiaron la propuesta como un paso definitivo para desmantelar lo que denominaron "Operación Chokepoint 2.0". Este término describe un esfuerzo coordinado percibido por los reguladores estadounidenses para aislar a las empresas de criptomonedas del sistema bancario tradicional. Esta práctica ha sido un obstáculo operativo importante y una fuente de inestabilidad para las empresas de activos digitales que operan en los Estados Unidos.
La senadora Cynthia Lummis aplaudió la acción de la Fed, afirmando que ayudaría a establecer a Estados Unidos como la "capital mundial de los activos digitales" al eliminar un obstáculo regulatorio significativo. Alex Thorn, jefe de investigación de toda la empresa en Galaxy Digital, se hizo eco de este sentimiento, calificándolo como una continuación del "retroceso de chokepoint 2.0". Al codificar la política, la Fed tiene como objetivo crear un entorno bancario más predecible y justo, lo que podría fomentar una mayor participación institucional e inversión en el sector de las criptomonedas.