La libra esterlina vivió una sesión volátil frente al yen japonés el miércoles, cayendo casi 350 pips desde su máximo semanal antes de recortar la mayor parte de las pérdidas, mientras los operadores especulan con una segunda ronda de intervención por parte de Tokio para apuntalar su moneda.
"Creo que el mercado es muy, muy consciente de que el flujo de noticias puede cambiar muy rápidamente y esto podría ir en cualquier dirección. Y creo que es por eso que el mercado está en este tipo de patrón de espera", dijo Jane Foley, jefa de estrategia de divisas en Rabobank.
El tipo de cambio cruzado retrocedió bruscamente desde la zona de 214,20-214,25 hasta un mínimo intradía de 210,75 antes de rebotar rápidamente para cotizar en torno a 212,65. El movimiento alimentó las especulaciones de que las autoridades japonesas habían intervenido de nuevo en el mercado, tras los datos del Banco de Japón de la semana pasada que mostraron que el Ministerio de Finanzas gastó aproximadamente 5,48 billones de yenes (35.000 millones de dólares) para defender al yen después de que superara la marca de 160,00 frente al dólar estadounidense.
La amenaza de nuevas intervenciones está creando un equilibrio tenso para el yen, que se ha visto lastrado por los tipos de interés ultrabajos de Japón. Sin embargo, el atractivo de la moneda como refugio seguro también se está viendo socavado por el optimismo sobre un posible acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán, un acontecimiento que ha presionado al dólar estadounidense y ha apoyado a los activos de mayor riesgo.
Fuerzas opuestas limitan la volatilidad
Mientras la sombra de la intervención planea sobre el mercado, varios factores están proporcionando un suelo para el cruce GBP/JPY. El Banco de Inglaterra ha mantenido una postura restrictiva, señalando que podrían ser necesarias más subidas de tipos si la inflación persiste. Esta divergencia de políticas entre el BoE y el ultra-flexivo Banco de Japón continúa brindando apoyo fundamental a la libra frente al yen.
Además, el panorama geopolítico añade otra capa de complejidad. Las esperanzas de un alto el fuego en Oriente Medio han moderado la demanda de divisas refugio como el yen y el dólar, con el índice del dólar manteniéndose estable en torno a 98,44. Esta dinámica ha ayudado a la libra esterlina a recuperar terreno. Técnicamente, el par GBP/JPY ha mostrado resiliencia cerca de su media móvil simple de 100 días, lo que sugiere que los operadores dudan en posicionarse para una liquidación más profunda sin un catalizador más definitivo.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.