Una advertencia de S&P Global sugiere que el rally récord en las acciones, impulsado por la inteligencia artificial, se enfrenta a una prueba importante a medida que el aumento de los costes de la energía amenaza con descarrilar los 635.000 millones de dólares previstos en gasto tecnológico.
"Creo que si las cifras de inversión de capital (capex) se reducen, si de hecho los precios de la energía no se reflejan en las ganancias, eso podría ser un catalizador", dijo Melissa Otto, jefa de investigación de S&P Global Visible Alpha, en una entrevista.
Antes del reciente conflicto en Oriente Próximo, gigantes tecnológicos como Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta estaban en camino de aumentar los gastos de capital relacionados con la IA a 635.000 millones de dólares en 2026. Esta cifra representa un fuerte aumento desde los 383.000 millones de dólares en 2025 y apenas 80.000 millones de dólares en 2019, según datos de S&P Global.
El riesgo principal es que la persistencia de los altos precios del petróleo pueda forzar una revisión a la baja de estos ambiciosos planes de gasto, afectando a las ganancias y desencadenando potencialmente una venta masiva en el mercado. El desarrollo de la IA depende en gran medida de los centros de datos, que requieren enormes cantidades de electricidad y son vulnerables a las crisis de precios de la energía.
Los costes energéticos surgen como una limitación para la IA
Si bien la euforia por la IA ha impulsado los índices bursátiles a nuevos máximos, el conflicto en Oriente Próximo introduce una variable crítica. Los ejecutivos del sector petrolero han advertido recientemente que los riesgos de suministro no se reflejan plenamente en los precios actuales, lo que plantea preocupaciones sobre nuevos aumentos que podrían repercutir en la economía mundial.
"Estamos viendo esta gran incógnita en torno al crecimiento global", añadió Otto. "Porque si los precios de la energía suben un 30%, eso va a perjudicar a los consumidores, va a perjudicar a las empresas". Aunque las empresas tecnológicas aún no han dado señales de recortes en sus planes de inversión, Otto sugirió que las revisiones podrían llegar en el primer o segundo trimestre, lo que podría conducir a una "corrección realmente significativa en todos los mercados de valores".
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.