Dos informes en 48 horas determinarán si el Banco de la Reserva de Australia extiende su pausa o da un giro, con el AUD/USD anclado en el nivel psicológico de 0,7000.
Dos informes en 48 horas determinarán si el Banco de la Reserva de Australia extiende su pausa o da un giro, con el AUD/USD anclado en el nivel psicológico de 0,7000.

Dos informes en 48 horas determinarán si el Banco de la Reserva de Australia extiende su pausa o da un giro, con el AUD/USD anclado en el nivel psicológico de 0,7000.
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) entra en una semana decisiva, ya que los datos de inflación y empleo que se publicarán en un plazo de 48 horas determinarán si extiende su pausa en las tasas de interés, mientras el AUD/USD pone a prueba el nivel de 0,7000, que ha actuado tanto como soporte como resistencia desde principios de junio.
"La convergencia de estos dos informes crea un resultado binario para el RBA: una sorpresa a la baja en ambos descartaría efectivamente una subida y abriría la puerta a recortes ya en agosto", afirmó Prashant Newnham, estratega senior de divisas en MacroCurrency Partners en Sídney.
El dólar australiano cotizaba a 0,6992 en la sesión asiática del lunes, tras oscilar en un rango de 0,6950-0,7050 durante las últimas dos semanas. El rendimiento del bono del gobierno australiano a tres años, sensible a las expectativas de tasas, se situó en 3,85% el viernes después de caer 8 puntos básicos la semana pasada, mientras los operadores redujeron sus apuestas a un mayor endurecimiento. El índice S&P/ASX 200 cerró el viernes en 7.845, con una caída del 0,3% en la semana.
Lo que está en juego es inusualmente alto porque los dos datos —el indicador mensual del IPC el miércoles y la encuesta de fuerza laboral el jueves— llegan dentro de una misma ventana de publicación antes de la próxima reunión del consejo del RBA el 4 de agosto. Si la inflación se sitúa por debajo del pronóstico del RBA del 3,5% y la tasa de desempleo supera el 4,1%, es probable que los mercados monetarios descuenten un recorte completo de 25 puntos básicos para septiembre, un movimiento que llevaría al AUD/USD por debajo de 0,6900.
El RBA ha mantenido la tasa de efectivo en el 4,35% desde noviembre de 2025, después de haberla elevado en 25 puntos básicos en esa reunión, su primer movimiento tras una pausa prolongada. El comunicado de febrero del banco central señaló que "se mantiene vigilante ante los riesgos alcistas para la inflación", un lenguaje que los mercados interpretaron como un sesgo ligeramente hawkish. Sin embargo, el flujo de datos posterior ha sido mixto: las ventas minoristas no alcanzaron las estimaciones en abril, mientras que la confianza empresarial, medida por la encuesta mensual del NAB, cayó en terreno negativo.
Se prevé que el indicador mensual del IPC muestre una inflación anual del 3,4% para mayo, por debajo del 3,6% de abril, según la estimación media de los economistas encuestados por Bloomberg. Una lectura igual o inferior al 3,2% marcaría la cifra más baja desde octubre de 2024 y reforzaría los argumentos a favor de una pausa prolongada. La encuesta de fuerza laboral, publicada 24 horas después, proyecta que la tasa de desempleo se mantenga en el 4,0%, con 20.000 nuevos puestos de trabajo netos añadidos. Un aumento por encima del 4,2% indicaría una creciente holgura en el mercado laboral, lo que daría al RBA margen para adoptar una postura neutral.
La resistencia del par AUD/USD en torno a 0,7000 refleja un tira y afloja más amplio entre las expectativas de tasas internas y las fuerzas externas. El índice del dólar estadounidense se mantuvo cerca de 105,5 el lunes, mientras los funcionarios de la Reserva Federal mantenían un tono cauto sobre los recortes de tasas, con la próxima decisión de la Fed prevista para el 30 de julio. El diferencial de tasas cada vez mayor —la tasa de fondos federales de EE. UU. en 5,25-5,50% frente al 4,35% de Australia— sigue limitando el potencial alcista del dólar australiano. Una ruptura por debajo de 0,6950 abriría el camino hacia 0,6800, un nivel no visto desde abril.
La última vez que el RBA enfrentó una semana tan densa en datos fue en febrero de 2025, cuando una lectura del IPC superior a lo esperado del 3,8% llevó a la gobernadora Michele Bullock a advertir que "el consejo no descarta ni confirma nada". El AUD/USD cayó un 1,2% en la semana siguiente, mientras los mercados ajustaron la probabilidad de una subida. Una repetición de ese escenario esta semana —inflación alta y un mercado laboral ajustado— probablemente empujaría al par de nuevo hacia 0,6850.
Para los operadores del dólar australiano, las próximas 48 horas representan la señal de política más clara desde el comunicado de febrero del RBA. Si los datos confirman un enfriamiento de la economía, los argumentos a favor de una pausa prolongada —y eventuales recortes— serán difíciles de resistir para el RBA. Si sorprenden al alza, la narrativa de "tipos más altos durante más tiempo" que ha sostenido al AUD en torno a 0,7000 podría finalmente resquebrajarse.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.