El banco central de México votó de manera unánime para mantener su tasa de referencia en 6.50%, marcando una pausa extendida después de más de dos años de recortes de tasas.
El Banco de México mantuvo su tasa de interés de referencia en 6.50% el jueves y se comprometió a mantenerla allí por más tiempo, mientras los formuladores de política monetaria evalúan el impacto de choques de precios recientes en un panorama inflacionario que ha mostrado señales de moderación.
"La junta considera que el nivel actual de la tasa de referencia es apropiado para guiar la inflación hacia el objetivo del 3%", señaló el banco central en un comunicado, añadiendo que espera mantener la tasa "por un período prolongado".
La decisión unánime de la junta de cinco miembros marca el fin de un ciclo de flexibilización prolongado que vio a Banxico recortar tasas durante más de dos años, con la reducción final en mayo. La tasa de inflación anual de México probablemente se desaceleró en mayo, según una encuesta de Reuters a 15 analistas, aunque el banco central advirtió que los choques de precios recientes requieren una evaluación adicional antes de cualquier nueva flexibilización.
La pausa coloca a México en un patrón de espera junto a otros bancos centrales latinoamericanos que navegan entre una inflación persistente y una demanda global incierta. Bank of America espera que Banxico mantenga las tasas en 6.50% hasta finales de 2026, citando un crecimiento débil y presiones de precios persistentes. El peso cotizó a 0.05720 por dólar el jueves, con un avance del 0.7%, reflejando una lectura neutral a ligeramente positiva del mercado sobre la decisión.
La decisión se produce en un momento en que la economía mexicana enfrenta vientos en contra derivados de la desaceleración de la demanda estadounidense y los elevados costos de endeudamiento. El ciclo de flexibilización del banco central, que comenzó a principios de 2024, acumuló recortes antes de pausar en 6.50%. La última vez que Banxico mantuvo las tasas en este nivel durante un período prolongado fue en 2023, cuando la inflación se mantuvo por encima del objetivo del 3% durante 18 meses consecutivos, según datos del banco central.
La modesta ganancia del peso el jueves sugiere que los inversores ven la pausa como una fuerza estabilizadora para la moneda, que ha cotizado en un rango de 0.0527 a 0.0585 por dólar en las últimas 52 semanas. Los bonos soberanos mexicanos registraron movimientos moderados, con el rendimiento a 10 años prácticamente sin cambios mientras los operadores asimilaban la orientación forward. El par MXN/USD ha ganado aproximadamente un 8.3% durante el último año, respaldado por las tasas de interés relativamente altas de México y un sector exportador resiliente.
La decisión de Banxico también refleja el entorno más amplio de los bancos centrales globales, donde los formuladores de política monetaria lidian con cuánto tiempo mantener las tasas elevadas. El último Resumen de Proyecciones Económicas de la Reserva Federal de EE.UU. mostró que los funcionarios esperan menos recortes de los previstos anteriormente, con la inflación subyacente del PCE corriendo al 3.4% interanual en mayo, muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. Esta dinámica limita el margen de Banxico para flexibilizar, ya que los diferenciales de tasas con EE.UU. impulsan los flujos de capital hacia activos denominados en pesos.
La tasa de desempleo de México se situó en 2.7% en mayo, ligeramente por encima del 2.6% de abril, según datos publicados el jueves, lo que sugiere que el mercado laboral se mantiene ajustado incluso cuando el crecimiento económico se modera. El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, dijo a principios de mes que la economía podría superar la última previsión de crecimiento de la OCDE, lo que indica que la demanda interna podría ser lo suficientemente resiliente como para soportar tasas elevadas.
De cara al futuro, la próxima reunión de política monetaria de Banxico está prevista para agosto. La capacidad del banco central para reanudar los recortes dependerá de si la inflación continúa su trayectoria descendente y si la economía muestra más señales de desaceleración. Por ahora, el mensaje desde la Ciudad de México es claro: las tasas se mantendrán donde están hasta que el panorama inflacionario se vuelva inequívocamente más claro.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoría de inversión.