Boston Scientific Corp. (NYSE: BSX) se enfrenta a una demanda colectiva que alega fraude de valores después de que el precio de las acciones de la compañía cayera un 17,6% en un solo día. La demanda, presentada en nombre de los inversores que compraron acciones entre el 23 de julio de 2025 y el 3 de febrero de 2026, afirma que la empresa realizó declaraciones materialmente falsas sobre su negocio.
"Nuestra práctica se centra en restaurar el capital de los inversores y garantizar la responsabilidad corporativa, lo que sirve para mantener la integridad esencial del mercado", dijo Peretz Bronstein, socio fundador de Bronstein, Gewirtz & Grossman, LLC, una de las firmas que presentó la demanda.
La acción legal sigue a una caída significativa de las acciones el 4 de febrero de 2026, cuando las acciones de Boston Scientific cayeron $16,12 para cerrar en $75,50. El descenso se produjo después de que la empresa publicara los resultados del cuarto trimestre de 2025, que incluyeron ventas inferiores a las esperadas en su división de electrofisiología y emitiera una guía para el año fiscal 2026 que estuvo muy por debajo de las expectativas de los analistas.
Los inversores tienen ahora hasta el 4 de mayo de 2026 para presentar una moción ante el tribunal para actuar como demandante principal en el caso. El demandante principal representa los intereses de todos los miembros de la clase en el litigio.
Alegaciones en el punto de mira
El núcleo de la demanda alega que Boston Scientific no reveló las tendencias adversas que afectaban a su negocio de electrofisiología (EP) en EE. UU. Las demandas afirman que las proyecciones de la empresa para el crecimiento del segmento no eran sostenibles debido al aumento de la competencia y otros vientos en contra.
Los documentos indican que la dirección era consciente de que el segmento de EP en EE. UU. se acercaba a un punto de inflexión de crecimiento antes de lo que el mercado anticipaba, lo que hacía que sus declaraciones positivas y revisiones al alza de la guía fueran engañosas. La empresa atribuyó sus decepcionantes resultados y guía a una combinación de un crecimiento del mercado más lento de lo esperado y un aumento de la competencia.
La caída del 4 de febrero sitúa a la acción en su punto más bajo desde principios de 2026, poniendo a prueba niveles clave de soporte técnico. Para los inversores, la demanda introduce una nueva capa de incertidumbre en torno a la narrativa de crecimiento de la empresa. El próximo catalizador importante serán los procedimientos judiciales tras la fecha límite del demandante principal del 4 de mayo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.