El presidente de la Fed de Richmond, Thomas Barkin, dijo que la inversión en inteligencia artificial está elevando la tasa de interés neutral, un cambio que podría mantener la política monetaria restrictiva por más tiempo mientras la inflación muestra señales de persistencia.
El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Thomas Barkin, afirmó que el creciente gasto de capital relacionado con la IA está ejerciendo presión al alza sobre la tasa de interés neutral, una dinámica que podría obligar al banco central a mantener los costos de endeudamiento en 5.25% durante un período prolongado.
"La ola de inversión que estamos viendo en infraestructura de IA está teniendo un efecto real sobre la r-star", dijo Barkin, utilizando el término que los economistas emplean para referirse a la tasa neutral. "Eso tiene implicaciones sobre cómo pensamos acerca de la postura de la política monetaria".
Estos comentarios se producen mientras el indicador de inflación preferido de la Fed — el deflactor del PCE subyacente — subió a su nivel más alto desde 2023, según datos publicados esta semana. La gobernadora de la Fed, Lisa Cook, dijo el 27 de mayo que está preparada para subir las tasas si las presiones de precios persisten, sumándose a un coro creciente de funcionarios que advierten que las perspectivas de inflación se han deteriorado. La tasa de los fondos federales se ha mantenido entre 5.25% y 5.50% desde julio de 2023, y los mercados de OIS ahora descuentan una probabilidad reducida de recortes en 2026.
La tasa neutral — un nivel teórico en el cual la política ni estimula ni restringe el crecimiento — se ha convertido en un punto de debate en la Fed. Si la demanda de capital impulsada por la IA mantiene la r-star elevada, la tasa de política actual podría ser menos restrictiva de lo que los funcionarios suponen, lo que significaría que necesitarían mantener la tasa estable — o incluso subirla — para lograr el mismo efecto de ajuste. La próxima reunión de la Fed está programada para el 16-17 de junio.
Los comentarios de Barkin añaden una dimensión estructural a lo que había sido un debate cíclico sobre la inflación. A diferencia de los picos de precios impulsados por aranceles o por la energía, que tienden a desvanecerse a medida que las cadenas de suministro se ajustan, la inversión en IA representa una demanda sostenida de capital que podría mantener la tasa neutral más alta durante todo el ciclo. Los economistas de la Fed de San Francisco estimaron la r-star en alrededor de 0.6% en términos reales antes del auge de inversión en IA, pero varias firmas de Wall Street han revisado al alza sus estimaciones desde entonces.
El cambio tiene implicaciones directas para los activos de riesgo. Las expectativas de tasas más altas por más tiempo han llevado el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años al alza en 15 puntos básicos durante el último mes, hasta aproximadamente 4.35%, mientras que el S&P 500 ha retrocedido un 2.3% desde sus máximos de mayo. Las acciones tecnológicas — los principales beneficiarias del entusiasmo por la IA — enfrentan un doble viento en contra: la promesa de un crecimiento de ganancias impulsado por la IA por un lado, y la realidad de tasas de descuento más altas por el otro.
La última vez que un funcionario de la Fed vinculó explícitamente las tendencias de inversión estructural con la r-star fue en 2023, cuando el entonces gobernador Philip Jefferson señaló que el gasto fiscal estaba elevando las estimaciones de la tasa neutral. Esa observación precedió a un período de rendimientos elevados a largo plazo que persistió durante seis meses.
El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien asumió el cargo el 22 de mayo, hereda este debate. Warsh ha señalado un retorno al estricto objetivo de inflación del 2% y no ha descartado subidas de tasas si las expectativas de inflación continúan aumentando. El IPC se sitúa actualmente en 3.3%, muy por encima del objetivo de la Fed.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.