Honda Motor America retiró 880,514 vehículos en EE.UU. después de que componentes de la suspensión trasera pueden fallar, aumentando el riesgo de accidente, según informó el miércoles la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).
"Los vehículos pueden experimentar fallos en los componentes de la suspensión trasera, como el brazo de control trasero, lo que podría provocar la pérdida de manejo y control del vehículo, aumentando el riesgo de accidente o lesiones", indicó la NHTSA en un documento.
El retiro cubre ciertos modelos Honda Pilot 2016-2022, Ridgeline 2017-2023, Passport 2019-2023 y Acura MDX 2014-2020. El subchasis trasero en algunos de esos vehículos puede corroerse en los puntos de montaje de la suspensión, según mostró el documento. Los concesionarios inspeccionarán el subchasis trasero e instalarán un kit de refuerzo, y repararán o reemplazarán los componentes según sea necesario, sin costo alguno.
El retiro se suma a los costos de garantía de Honda en un momento en que el fabricante de automóviles japonés navega por presiones en la cadena de suministro y el aumento de los gastos en materias primas. La naturaleza crítica del defecto —que implica una posible pérdida de control del vehículo— también incrementa el riesgo de demandas de consumidores y un mayor escrutinio regulatorio por parte de la NHTSA. Los recibos de depósito estadounidenses de Honda cerraron el martes a 26,71 dólares, con una caída del 0,96 por ciento en la jornada.
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