Ovid Therapeutics Inc. (OVID) ha ampliado su margen de maniobra financiero hasta 2029 tras recaudar más de 113 millones de dólares y ha informado de progresos en dos candidatos distintos a fármacos contra la epilepsia, incluido el inicio de un ensayo de fase 1 para su activador oral de KCC2, OV4071.
“Nuestro primer trimestre ha reflejado una ejecución centrada y un progreso continuo en nuestra cartera de medicamentos de moléculas pequeñas potencialmente transformadores para afecciones cerebrales intratables”, declaró Meg Alexander, presidenta y consejera delegada de Ovid.
La empresa recaudó 60,0 millones de dólares mediante una financiación por colocación privada en marzo y otros 53,9 millones de dólares mediante el ejercicio de warrants, cerrando el primer trimestre con 165,6 millones de dólares en efectivo. Su inhibidor de la GABA-aminotransferasa (GABA-AT) de nueva generación, OV329, mostró un perfil de seguridad favorable hasta los 9 mg, despejando el camino para que un ensayo de fase 2 en crisis de inicio focal comience en el segundo trimestre de 2026.
Con la financiación asegurada y dos candidatos avanzando, Ovid está posicionada para ofrecer datos clínicos clave en los próximos dos años. Este progreso se produce mientras las grandes farmacéuticas muestran interés en adquirir biotecnológicas con activos prometedores en fase media, como el rumoreado interés de Merck & Co. en Inhibrx Biosciences, lo que subraya el potencial de los actores más pequeños para alcanzar un valor significativo al generar señales de eficacia claras.
Un enfoque doble contra la epilepsia
Ovid está desarrollando dos mecanismos diferentes para abordar los trastornos neurológicos. El OV329 es un inhibidor de la GABA-AT de nueva generación, un mecanismo validado para el tratamiento de las crisis. El objetivo de la empresa es ofrecer una alternativa más segura al fármaco de primera generación, la vigabatrina, cuyo uso está limitado por problemas de seguridad. Tras los datos positivos de seguridad, Ovid tiene previsto ampliar el desarrollo del OV329 a indicaciones pediátricas con necesidades no cubiertas, incluido un estudio de prueba de concepto en crisis asociadas al complejo de esclerosis tuberosa en el cuarto trimestre de 2026 y un estudio en espasmos infantiles en 2027.
Por otra parte, la empresa ha administrado la dosis al primer voluntario sano en un estudio de fase 1 del OV4071, el primer activador directo oral del cotransportador 2 de potasio-cloruro (KCC2). Esta proteína es crucial para equilibrar las señales eléctricas en las neuronas, y su disfunción está vinculada a las crisis y otros trastornos del SNC. Ovid tiene previsto un estudio de desafío con ketamina en la segunda mitad de 2026 para evaluar más a fondo el mecanismo del fármaco, con indicaciones iniciales que incluyen la psicosis de la enfermedad de Parkinson y la esquizofrenia.
Fortaleza financiera para la ejecución
Las recientes actividades de financiación, que aportaron un total de 113,9 millones de dólares, han reforzado el balance de Ovid. La empresa registró una pérdida neta en el primer trimestre de 17,0 millones de dólares, o 0,12 dólares por acción, con unos gastos de explotación de 17,8 millones de dólares. La ampliación de la liquidez hasta 2029 permite a la empresa perseguir sus objetivos de cartera, incluidos los múltiples estudios clínicos previstos para OV329 y OV4071, sin la presión a corto plazo de buscar capital adicional. Esta estabilidad financiera es fundamental en un sector biotecnológico donde el desarrollo clínico es largo y costoso, y donde las empresas bien financiadas con datos prometedores pueden convertirse en atractivos objetivos de adquisición.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.