Bank of America rebajó Stellantis NV (NYSE: STLA) de Neutral a Infraponderar, recortando su precio objetivo de 7,50 € a 5,50 € y citando la creciente competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos.
"El camino de la recuperación parece ahora más empinado de lo que la acción había estado descontando", afirmó Bank of America en su informe, argumentando que el reciente repunte se adelantó a la ejecución. La firma destacó que la recuperación de Stellantis aún no está demostrada y enfrenta vientos en contra estructurales.
La rebaja fue impulsada por la acelerada expansión de las marcas chinas de vehículos eléctricos en Europa, donde han duplicado su cuota de mercado hasta situarse en torno al 8%, con ventas que aumentaron aproximadamente un 100% interanual en el primer trimestre. Esta tendencia está ejerciendo una presión directa sobre los mercados principales de Stellantis y su amplia cartera de marcas, que incluye Jeep, Ram, Peugeot y Fiat. El informe del banco señaló un deterioro del margen en Europa y caídas de la cuota de mercado en Sudamérica.
El movimiento pone el foco en la estrategia de Stellantis de cara a su Día del Inversor el 21 de mayo. El argumento alcista se basa en su escala global y en una asociación con la china Leapmotor para producir vehículos eléctricos en España. Sin embargo, la rebaja sugiere que la paciencia de Wall Street se está agotando, con la acción cayendo un 32% en lo que va de año.
Aumentan las presiones competitivas
El análisis de Bank of America refleja una preocupación más amplia de la industria. Los fabricantes de automóviles chinos como BYD y SAIC ya no solo compiten en precio, sino que están entrando en segmentos tradicionalmente dominados por los fabricantes europeos. El banco también bajó su calificación sobre Renault a Neutral por razones similares, mientras mantiene la recomendación de Compra para Volkswagen.
El rendimiento reciente de Stellantis muestra signos de estrés. Su margen operativo ajustado en la región "Europa ampliada" se desplomó de 2,1 puntos a 0,1 puntos, mientras que los ingresos en Asia-Pacífico cayeron un 11%. La compañía informó de una pérdida neta de 22.300 millones de euros para el año fiscal 2025, vinculada a deterioros y cancelaciones de programas.
La rebaja sitúa a la acción en una coyuntura crítica, poniendo a prueba los niveles de soporte. Los inversores mirarán ahora hacia el próximo Día del Inversor en busca de una defensa de la hoja de ruta de ejecución de la compañía y un plan claro para combatir la erosión de los márgenes provocada por los nuevos competidores.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.