Un indicador clave de la inflación para el sector manufacturero de EE. UU. acaba de alcanzar un máximo de cuatro años, lo que indica que las presiones sobre los precios siguen siendo un desafío persistente para la economía.
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Un indicador clave de la inflación para el sector manufacturero de EE. UU. acaba de alcanzar un máximo de cuatro años, lo que indica que las presiones sobre los precios siguen siendo un desafío persistente para la economía.

Un indicador clave de la inflación para el sector manufacturero de EE. UU. acaba de alcanzar un máximo de cuatro años, lo que indica que las presiones sobre los precios siguen siendo un desafío persistente para la economía.
El índice de precios pagados por los insumos manufactureros subió por cuarto mes consecutivo hasta 84,6, informó el viernes el Institute for Supply Management. Esto marca la lectura más alta en cuatro años y sugiere que el coste de los materiales para las fábricas estadounidenses se está acelerando, un desarrollo que podría complicar la lucha contra la inflación de la Reserva Federal.
El aumento persistente de los costes de los insumos apunta a presiones inflacionarias obstinadas dentro de la cadena de suministro manufacturera. Esta tendencia podría llevar a una difícil elección para las corporaciones: absorber los mayores costes y aceptar márgenes de beneficio más bajos, o trasladarlos a los consumidores en forma de precios más altos, lo que alimentaría aún más la inflación general.
Los datos de mayo proporcionan una señal crucial sobre la salud de la economía industrial, mostrando que, si bien la actividad manufacturera puede ser estable, esta tiene un coste más alto. La lectura, que está muy por encima de la marca de 50 puntos que separa la expansión de la contracción en los precios, muestra una tendencia clara de aceleración de las presiones de costes en los últimos cuatro meses. Las cifras de consenso y del período anterior no estuvieron disponibles de inmediato para su comparación.
Para la Reserva Federal, el informe puede reforzar una postura de política más restrictiva (hawkish). Los funcionarios han estado buscando señales consistentes de enfriamiento de la inflación antes de considerar recortes de tipos de interés. Este dato, sin embargo, sugiere que el camino de regreso al objetivo de inflación del 2 por ciento del banco central puede ser más largo y menos seguro, retrasando potencialmente cualquier flexibilización monetaria y pesando sobre el sentimiento del mercado de valores.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.