El fármaco experimental aglatimagene besadenovec de Candel Therapeutics Inc. redujo el riesgo de recurrencia del cáncer de próstata en un 39% en un ensayo de fase 3, lo que impulsa las perspectivas de una nueva opción de tratamiento por primera vez en dos décadas.
"Lo que resulta particularmente convincente es la clara traducción de la actividad biológica en un beneficio clínico significativo", afirmó Mark G. Garzotto, profesor de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, quien presentó los datos el viernes en la reunión anual de la Asociación Americana de Urología. "Estos resultados nos acercan a lo que más importa a los pacientes: vivir libres de cáncer".
El estudio, con una mediana de seguimiento de 58 meses, mostró una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia libre de enfermedad específica del cáncer de próstata (p=0.0031) en comparación con el placebo. In un amplio subgrupo de pacientes de riesgo intermedio, que representaron el 85% del ensayo de 745 pacientes, la terapia condujo a una reducción del 90% en el tiempo hasta la metástasis.
Los datos positivos refuerzan el plan de Candel de presentar una Solicitud de Licencia Biológica (BLA) ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) en el cuarto trimestre de 2026. De ser aprobado, el aglatimagene besadenovec, también conocido como CAN-2409, podría convertirse en la primera terapia nueva para hombres con cáncer de próstata localizado en más de 20 años, abordando una necesidad médica no satisfecha importante, dado que aproximadamente el 30% de los pacientes ven regresar su enfermedad en un plazo de 10 años.
El tratamiento consiste en inyectar un adenovirus modificado (CAN-2409) en el tumor, diseñado para administrar un gen que ayuda a desencadenar la muerte celular. Este proceso tiene como objetivo provocar una respuesta inmunitaria específica del paciente contra el cáncer, atacando tanto el tumor tratado como las células cancerosas distantes.
"Estamos observando tendencias favorables y consistentes en múltiples criterios de valoración secundarios y exploratorios clínicamente relevantes", señaló Paul Peter Tak, presidente y director ejecutivo de Candel, en un comunicado. Destacó que los resultados refuerzan la confianza en que el fármaco podría proporcionar un control duradero de la enfermedad tanto local como sistémica.
En el subgrupo de riesgo intermedio, la tasa de enfermedad metastásica fue del 0.24% para los pacientes que recibieron el fármaco, en comparación con el 2.35% en el brazo de placebo. La empresa había informado anteriormente que el tratamiento condujo a una mayor tasa de erradicación del cáncer a nivel microscópico en biopsias tomadas dos años después del tratamiento.
Los datos de seguimiento extendido proporcionan una evidencia sólida de la eficacia a largo plazo del fármaco, un factor clave para la revisión regulatoria. Los inversores estarán atentos a la presentación prevista de la BLA en el cuarto trimestre de 2026, que será el próximo gran catalizador para la empresa.
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